El cierre del acceso a Fuentes provoca protestas y llena las pistas de Pajares

El cierre del acceso a Fuentes provoca protestas y llena las pistas de Pajares
Valgrande-Pajares. Colas en la taquilla principal de la estación invernal lenense a las once de la mañana. / NACHO MUÑIZ

Los empresarios turísticos de Aller piden más medios para limpiar la nieve de la carretera y lamentan las cancelaciones que sufren desde el lunes

ALEJANDRO FUENTEMieresGLORIA POMARADACangas de Onís

Un letrero de color rojo, colocado sobre la nieve, indicaba que la vertiente asturiana del puerto de San Isidro se encontraba cerrada. Eran las ocho y media de la mañana de ayer y ya comenzaba el colapso en la carretera, la AS-253. Decenas de conductores que se dirigían a la estación de esquí de Fuentes de Invierno comenzaban a formar una larga cola a la altura de Cuevas, en el concejo de Aller. El malestar encendió los ánimos de muchos de los turistas que reservaron estos días para acudir a las pistas. Algunos optaron por dar la vuelta; otros, los menos, por hacer caso omiso al cartel y seguir el recorrido hasta su destino; y la mayoría esperaron a que se abriera la carretera. Eso fue ya a las diez y media. Pero el daño, señalaban los empresarios turísticos, ya estaba hecho. Por eso reclamaron más medios y personal para limpiar el vial de nieve. «Las cancelaciones han sido una constante desde el lunes», se afirmaba desde la asociación que agrupa al sector en el concejo, Aller Experiencias.

El consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, dijo que el Principado cuenta con medios suficientes «para tener el mayor número de carreteras abiertas en cuanto las condiciones meteorológicas lo permiten». Pero los empresarios se quejan de que el problema es otro; el lunes, recuerdan, estuvo la fresa estacionada en Felechosa sin trabajar. «No puede ser que se tenga la carretera sin abrir por falta de personal», se apunta desde la agrupación sectorial. Los hosteleros no quieren que se reproduzca la situación vivida en carnaval, con las pistas llenas de nieve de calidad pero con el acceso por la vertiente asturiana cerrado. Por todo, se reclama «previsión» ante este tipo de eventualidades que pasan factura a los empresarios vinculados a la nieve.

Al final, las pistas se llenaron de gente que quería disfrutar de la nieve, aunque fue la estación de Valgrande-Pajares la gran beneficiada de la jornada. Los problemas para acceder a Fuentes y a la estación leonesa de San Isidro -tanto el lunes como ayer- provocaron que muchos esquiadores se desplazasen hasta el equipamiento lenense, cuyo acceso -el puerto de Pajares (N-630)- se encontraba completamente despejado. La avalancha de esquiadores llenó El Brañillín y se formaron largas colas para adquirid el forfait y para el uso de los remontes. Fue una afluencia masiva que mejoró las cifras de un festivo o de un domingo. Y las instalaciones no eran capaces de absorber a todos los esquiadores que llegaban a la estación.

Destinado a evitar los colapsos circulatorios va dirigido precisamente el plan de transporte a los Lagos, que ayer se activaba con tres días de retraso. La nevada caída en los últimos días en el espacio protegido había impedido cumplir las fechas previstas, que fijaban el inicio el sábado. Los intentos frustrados de activar el plan, tanto el domingo como el lunes, se habían traducido en un creciente anhelo por poder llegar a los Lagos entre los turistas desplazados a la comarca oriental esta Semana Santa.

No obstante, la medida de ordenación en los accesos no evitó en el día inaugural colapsos de otro tipo, los de usuarios del transporte público. La carretera CO-4, explican desde Taxitur, uno de los operadores del servicio, «se abrió tarde, a eso de las 11.30 horas», lo que provocó que el grueso de turistas se concentrase en las horas centrales del día. «Tuvieron que esperar bastante para conseguir plaza», explican los taxistas.

Animados por los cielos despejados y las cálidas temperaturas, fueron muchos los excursionistas que se congregaron también en la estación de autobuses de Cangas de Onís, donde la ventanilla de venta de billetes se convertía rápidamente en un hervidero de clientes. Las colas fueron la tónica general a lo largo de la mañana en la terminal. Una vez arriba, los visitantes pudieron disfrutar de un paisaje en el que aún perviven los restos de las últimas nevadas, una estampa de lo más preciada en las instantáneas. Los operadores del servicio confían ahora en que la CO-4 se mantenga en buen estado durante la Semana Santa y el plan pueda permanecer vigente hasta la fecha prevista, el 8 de abril.

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