La población osera se consolida en Asturias con 29 hembras y 50 oseznos

Un oso en la localidad somedana de Las Viñas.
Un oso en la localidad somedana de Las Viñas. / AYUNTAMIENTO DE SOMIEDO

En toda la cordillera se han contabilizado 40 osas con 67 crías nacidas el año pasado, con una mejora del número de ejemplares en el oriente

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Continúa la buena salud de la población osera de Asturias, en particular, y de la cordillera Cantábrica, en general. Ayer se dieron a conocer, en Valladolid, los resultados del último censo de osas con crías nacidas el año pasado y, según destacó el Principado, «se confirma el afianzamiento e incremento de ejemplares en el sector occidental y un ligero incremento en el oriental» de la región.

En total, fueron localizadas 40 hembras con un total de 67 crías. De ellas, en la zona occidental de Asturias fueron detectadas 29 osas y 50 esbardos, y en el oeste de León, cinco hembras y siete crías. En cuanto a la población oriental, que comprende Cantabria, Palencia y el este de León, se contabilizaron seis hembras y diez oseznos.

Respecto al número total de ejemplares, se estima que la población de oso pardo en la cordillera Cantábrica se sitúa en estos momentos en una horquilla comprendida entre los 230 y los 260 ejemplares, de los que entre 190 y 220 corresponderían a la subpoblación occidental.

El Principado indica que el seguimiento anual de las unidades familiares de osas con crías se realizó mediante conteo, «dada su menor área de campeo y su fácil detección, ya que sus hábitos son fundamentalmente diurnos». Estos grupos se controlan con telescopios para «registrar el tamaño y las manchas características de las hembras y las crías, su número, posibles defectos físicos, etcétera».

En expansión

El director general de Biodiversidad, Manuel Calvo, indicó que «la especie se está expandiendo en el límite del área de distribución potencial por toda la cordillera. Eso está demostrando un asentamiento y una evolución favorable».

Calvo también llama la atención sobre la evolución que ha tenido la población osera desde el año 2000, cuando solo se observaron diez hembras con esbardos: «El incremento de la población de osas con crías es constante y permanente».

El trabajo de campo para realizar este registro y control de la población osera fue realizado por técnicos de Asturias, Galicia, Cantabria y Castilla y León, y sus respectivas guarderías, así como la Fundación Oso Pardo. También se contó con la colaboración de la Fundación Oso de Asturias, el Fapas, la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León y el Seprona. Pero un aspecto que resaltan las administraciones implicadas es que los habitantes de las zonas oseras «cada día se sienten más vinculados a la conservación de los últimos osos pardos de origen ibérico», así como los responsables de los cotos de caza, naturalistas y montañeros, lo que sin duda se debe a las campañas educativas y de información de los últimos años.

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