«Poca experiencia y motos deportivas de gran potencia», un cóctel mortal

José Luis Fernández, jefe segundo del destacamento del subsector de Tráfico de la Guardia Civil. / M. ROJAS
José Luis Fernández, jefe segundo del destacamento del subsector de Tráfico de la Guardia Civil. / M. ROJAS

El aumento de la siniestralidad prolongará la campaña de control de motocicletas de la DGT. Se han tramitado ya más de 160 denuncias

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Nueve motoristas han perdido la vida en las carreteras asturianas lo que va de año. Una cifra que casi iguala a los diez conductores y ocupantes que fallecieron en vías interurbanas en este periodo de tiempo, según los datos recogidos por la Dirección General de Tráfico (DGT). Un panorama preocupante, puesto que el porcentaje de víctimas mortales en accidentes de moto era el 30% del total de fallecidos en siniestros de circulación el año pasado y el 12% en 2010. Ahora llega al 50%. Además, cuatro de las víctimas mortales se registraron en los meses de julio y agosto, el doble que en 2016.

Este aumento de la siniestralidad ha hecho reaccionar a las autoridades. Por ello, la DGT y la Guardia Civil de Tráfico pusieron en marcha una campaña especial de control de motocicletas a principios de verano y que se prolongará más allá de este periodo. Pese a los esfuerzos, «ha seguido el incremento de muertes; en estos momentos, el porcentaje es del 50% respecto al número total de fallecidos», apunta José Luis Fernández, jefe segundo del destacamento del subsector de Tráfico de la Guardia Civil en Asturias.

Aunque la campaña iba a desarrollarse hasta el próximo 30 de septiembre, «la idea es continuarla a lo largo del año», señala. El objetivo es sensibilizar a los motoristas acerca de los riesgos existentes más que sancionar. Los agentes realizan verificaciones, tanto del estado de la moto (cascos, matrículas, potencia, alumbrado...) como de la documentación para ver si todo está en regla. Además, efectúan pruebas de alcohol y drogas. «Pretendemos concienciar a través de la interacción directa con los motoristas de la Guardia Civil; les explicamos el incremento de la accidentalidad y sus consecuencias», indica el jefe segundo del destacamento del subsector de Tráfico. Hasta finales de agosto se controlaron más de 2.200 motocicletas, inspecciones de las que salieron más de 160 denuncias.

Conducción anticipada

Explica Fernández que es fundamental anticiparse a las maniobras de otros conductores. Porque, obviamente, no todos los accidentes se producen por imprudencias de los motoristas. «Pero, en caso de colisión, son los que se llevan la peor parte», ya que reciben toda la fuerza del impacto en sus propios cuerpos. «Si un conductor de moto va por una vía y ve que otro vehículo se aproxima y no va a respetar una señal de stop debe parar porque no lleva la protección de un vehículo», señala.

Es por esto que los agentes de la Guardia Civil subrayan la importancia de utilizar prendas adecuadas a la hora de subirse a una moto, de modo que vayan los conductores vayan lo más cubiertos posible. «Últimamente, se están incrementado los colores visibles en casco y cazadoras; son cosas que ayudan a reducir el riesgo», explica Fernández. La velocidad sigue siendo la principal causa de los accidentes mortales en moto. A circular a más kilómetros por hora de los permitidos, se une la inexperiencia al volante.

«Observamos que el perfil más habitual es el de un conductor con poca antigüedad en el permiso de moto», indica. Para mayor gravedad, estos pilotos noveles suelen decantarse por motos deportivas, de gran potencia, que pueden circulan a mucha velocidad. Es este un cóctel que resulta cada vez más mortal. Es un problema creciente porque, además, el parque móvil de motocicletas aumenta cada año. De las 44.724 que había censadas en Asturias, en 2012, se pasó a 53.851 motos el año pasado. Es decir, que el incremento se cifró en 9.127 más en cuatro años.

Distracciones

Además de correr demasiado con la moto, otra imprudencia frecuente es no respetar la prioridad de otros vehículos, que suele terminar en una colisión. Las distracciones también son enemigas de los conductores y figuran habitualmente como causa de accidentes, tal y como explica José Luis Fernández. También es esencial evitar ciertas vías que, por su trazado, son más peligrosas para los motoristas. Precisamente, la campaña se centra, sobre todo, en estas carreteras, las que más accidentes han registrado en los últimos años.

En este sentido, el estado de conservación de las vías influye directamente en la gravedad del siniestro. Por supuesto, la Guardia Civil también hace hincapié en la elevada factura que puede pasar circular bajo los efectos del alcohol y de estupefacientes, ya sea al volante de una moto o un coche. «Sigue siendo preocupante el número excesivo de positivos en alcohol y drogas que nos encontramos, por eso tratamos de actuar», afirma.

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