El 'pole dance' gana adeptos en Asturias

La actividad, que combina gimnasia y danza, es más que un baile alrededor de una barra vertical y se encuentra en pleno auge

Estefanía Gómez, a la izquierda y abajo, durante una de las clases en el Gimnasio Pesas. / PALOMA UCHA
Dani Busto
DANI BUSTOGijón

Inevitablemente, cuando se habla de ‘pole dance’ –también conocido como baile en barra o barra americana–, viene a la mente la imagen sensual, por lo general de una mujer, que baila con poca ropa ante un ruidoso y alcoholizado público. Sin embargo, esta actividad ya ha dado un importante giro sobre sí misma y ha llegado mucho más allá. Hasta convertirse en los últimos años en una difícil y exigente disciplina deportiva.

Médicos, policías, oficinistas, amas de casa, estudiantes... El perfil y la edad del practicante son muy variados, tanto en hombres como en mujeres. No se trata de una disciplina exclusiva de los artistas, cantantes o bailarines. El ‘pole dance’, además, trata actualmente de sacudirse todos esos prejuicios que pudieran rodearlo al compararse en ocasiones con el baile que se realiza en los locales de ‘striptease’.

«Todavía existe cierta inmadurez cuando se piensa en lo que es el ‘pole dance’», señala la instructora Estefanía Gómez, «pero es normal, porque durante mucho tiempo se practicó en clubes de ‘striptease’», aunque recuerda que sus verdaderos orígenes se fechan «miles de años antes, cuando ya se usaba el palo chino o el palo hindú», por lo que «es más viejo que la ‘Tarara’», hasta que finalmente se ha erigido como modalidad deportiva.

Cualquier concepción previa cambia de manera radical en cuanto se prueba este deporte sobre el terreno. Se trata de una disciplina acrobática que requiere de fuerza, destreza, flexibilidad, técnica, danza y resistencia. Además, quienes desean competir necesitarán dedicar muchas horas a sus entrenamientos. «Tantas como las de un atleta olímpico», valora Estefanía Gómez, vencedora en las modalidades de ‘free style’ y resistencia, tras el campeonato de Street Stand disputado el pasado mes en Vigo –un evento que aúna a destacados representantes de deportes urbanos nacionales e internacionales–.

Sus victorias son una pequeña muestra de que el nivel asturiano en este tipo de competiciones crece de forma notable. Gómez, monitora en el gimnasio Pesas, de Gijón, asegura que «el nivel de nuestra región es alto». En este sentido, argumenta que «cuando alguna chica de nuestra escuela se va de vacaciones a otras ciudades y se entrena por allí, la miran con los ojos como platos», por lo que considera que las alumnas que «se mantienen constantes avanzan muy bien». De hecho, ya son varios los gimnasios y centros deportivos que imparten clases de ‘pole dance en Asturias y la oferta aumenta’ día tras día.

La primera vez que Estefanía Gómez vio de cerca esta disciplina fue en Madrid, hace tres años. «Me llamó muchísimo la atención, me parecía muy estético y muy bonito», recuerda. A partir de ese momento, realizó varios cursos intensivos, en Valladolid, comenzó a entrenarse por su cuenta, compró su propia barra y empezó a dar clases en Gijón.

Claves para iniciarse

Las claves para iniciarse en el mundo del ‘pole dance’ pasan por tener un sitio con espacio donde practicarlo «y un instructor, o instructora, que te enseñe a trabajar correctamente, evitando lesiones y evitando realizar mal las ejecuciones».

Con vistas la afrontar la competición, las exigencias aumentan. «Puedes poner una barra en tu casa, pero eso te sirve para los primeros momentos, para entrenar cosas básicas», comenta Gómez. «Si quieres competir bien, necesitas un espacio que se grande, con barras altas, de unos cuatro metros. Eso sería lo ideal», añade. Y,sobre todo, no dejar nunca de subirse a la barra, ya que esta disciplina es como «una carrera de fondo».

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