«Poner el etilómetro en los autobuses beneficia al conductor», dicen UGT y CC OO

Manolo García y Luis Blanco Junquera, de CC OO y UGT. /  P. LORENZANA
Manolo García y Luis Blanco Junquera, de CC OO y UGT. / P. LORENZANA

Autocares Cabranes empezó a usar el 'autolock' en agosto y ALSA lo tiene en parte de sus servicios Premium

R. MUÑIZ OVIEDO.

El 'autolock' ha llegado para quedarse. Este sistema es un etilómetro que, incorporado al vehículo, impide arrancar el motor a menos que el conductor sople y dé una tasa de alcohol inferior a la permitida. Presente en la mayoría de los países del norte y centro de Europa, en Asturias la empresa Autocares Cabranes los viene incorporando a su flota desde agosto pasado, mientras que ALSA los tiene ya en parte de los servicios Premium y Supra, pero ha firmado un acuerdo con CC OO y UGT para extenderlo al resto de vehículos, también a los de la filial ovetense TUA.

«Es costoso, pero dimos el paso por la seguridad de nuestros clientes y la imagen», explica Fernando Álvarez, gerente de la empresa cabraniega. De momento son cuatro las unidades con el 'autolock' pero «en breve lo tendremos en toda la flota; además del precio los fabricantes tampoco te lo instalan de un día a otro», agrega.

«Ésta es una medida preventiva, que beneficia al conductor y salvaguarda puestos de trabajo», defiende por su parte Manolo García, coordinador del sector de Carreteras de FSC-CC OO y firmante del acuerdo con ALSA. Recuerda que el debate en la empresa comenzó al octubre pasado cuando una trabajadora dio positivo. «No podemos defender eso, pero tampoco estábamos de acuerdo con una sanción que acabe en despido, por eso nos sentamos a hablar», cuenta. El documento suscrito con la compañía regula el uso del 'autolock' y las consecuencias de un eventual positivo. «Nunca tendrá más de dos meses de sanción», dijo.

«Esto supone una garantía adicional a los millones de usuarios del transporte público, y dignifica a la profesión», valora Luis Blanco Junquera, secretario de Transportes en UGT. El sindicalista indica que las cámaras que también se pondrán en la cabina «graban ocho segundos previos a un incidente y los cuatro posteriores, y el conductor puede activarlas si un pasajero le está molestando o amenazando». Para el representante laboral, «todo son garantías». Blanco recuerda además que desde 2015 el convenio del sector «sí permite a la empresa hacer controles de drogas y alcohol a los trabajadores».

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