Dos preguntas para detectar el riesgo de depresión en embarazadas

La psicóloga Cristina Soto, en el Congreso de Ginecología. / C. S.
La psicóloga Cristina Soto, en el Congreso de Ginecología. / C. S.

El proyecto de investigación internacional 'Mamás y bebés' identifica entre 400 pacientes del HUCA más de setenta casos

GLORIA POMARADA GIJÓN.

«¿Cuál es su humor depresivo?» y «¿ha perdido interés por las cosas?», son los interrogantes que pueden revelar el riesgo de padecer depresión durante el embarazo, según los investigadores del proyecto 'Mamás y bebés: el estado de ánimo y la salud', integrado por un equipo del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

El test, denominado PHQ-2 y presentado en el reciente Congreso de Ginecología y Obstetricia, «es un instrumento de cribado útil y rápido que se debería aplicar en todas las consultas de obstetricia», señala la coordinadora de la investigación en el HUCA, Cristina Soto.

En el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, avanza, el test se prestará próximamente a todas las embarazadas. En Asturias, «no se está aplicando ninguno ahora mismo». Entre 2015 y el pasado año, el centro hospitalario madrileño y el HUCA fueron los dos únicos centros españoles que apostaron por un programa piloto de cribado de depresión en colaboración con la Universidad George Washington.

«Sacar datos a la luz»

Durante la experiencia, de una muestra de cuatrocientas mujeres en su primer trimestre de embarazo, veinte fueron derivadas a salud mental y se detectaron otros cincuenta y cuatro casos con un riesgo moderado de padecer depresión. «Los resultados son muy buenos, si no hubieran hecho el test probablemente hubiesen tenido depresión postparto», destaca Soto.

Las estadísticas que manejan los investigadores revelan que entre un 6 y un 12% de las mujeres padecen depresión en la etapa de embarazo, porcentaje que se eleva al 20% una vez que dan a luz. «Es un problema serio de salud pública, por eso sería bueno incluir estos test en las consultas rutinarias. Al ser un cuestionario autoaplicado se podría introducir sin conocimientos específicos en psicología», indica Soto.

El estudio identifica un mayor riesgo en mujeres con antecedentes depresivos, madres en procesos de reproducción asistida, embarazos no deseados y en personas en situación de desempleo o sin apoyo de su pareja y entorno familiar. «La estadística de suicidio e infanticidio no es alta, pero pasa».

«Esta investigación va a sacar muchos datos a la luz», avanza la psicóloga. Actualmente, el equipo analiza los resultados del trabajo, que recoge también las inquietudes de la mujer ala hora de afrontar la maternidad. «Hay mucho estigma social, muchas sienten vergüenza por no tener apego con el bebé, cuando es algo que se desarrolla con el tiempo. También experimentan sentimientos de culpabilidad por no poder cumplir la lactancia, aunque sea por impedimentos físicos».

Congresos internacionales

Entre las madres han encontrado también el mito de que, al tener un hijo, «una se siente completamente realizada». «Es verdad que es gratificante, pero requiere de esfuerzo y sacrificio», recuerda Soto. En ese sentido, la psicóloga valora el taller realizado con quince de las mujeres que participaban en el proyecto. «Sirvió para situarlas en la realidad de la maternidad», explica sobre las sesiones, en las que se ofreció a las futuras madres pautas de comunicación y mecanismos para afrontar la nueva etapa.

El equipo de investigadores, coordinado a nivel nacional por la doctora Marife Rodríguez, tiene previsto presentar su proyecto y resultados en los próximos meses en congresos que se celebrarán Praga, México y Santander.

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