«El primer electro debería hacerse con quince años»

El cardiólogo Josep Brugada, en el HUCA. / MARIO ROJAS

Josep Brugada Terradellas, jefe de la sección de Arritmias del Hospital Pediátrico Sant Joan de Déu de Barcelona, asegura que «tenemos que empezar a exigir que todo aquel que vaya a hacer un deporte de resistencia extremo se haga una exploración concienzuda del corazón»

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

El cardiólogo Josep Brugada Terradellas, jefe de la Sección de Arritmias del Hospital Pediátrico Sant Joan de Déu de Barcelona y cardiólogo del Instituto Clínic del Tórax, insta a que toda la población se realice un electrocardiograma en algún momento de su vida. Sería, dice, la forma de conocer con antelación si un individuo tiene riesgo de sufrir una muerte súbita. También considera que quienes practican deportes de resistencia deberían estar obligados a someterse a esta prueba. Lo dijo en el III Congreso de Estudiantes de Medicina de la Universidad de Oviedo.

-¿Su consejo para un corazón sano?

-Ser feliz. Si uno está a gusto con su vida, con su trabajo, con su familia, con su entorno... eso es lo fundamental porque implica que uno está acompañado, que van a cuidar de uno, a cuidar su comida, que se va a intentar tener una vida lo más sana posible. No hay que fumar, ese es el primero y más importante de los consejos. También hay que comer variado y de manera sana, algo que en España y aquí en Asturias es fácil, porque se come muy bien. También es importante hacer algo de deporte. Todo eso contribuye a que tengamos un corazón más sano.

-¿Cuáles son los mayores factores de riesgo para el sistema vascular?

-El tabaco, la hipertensión, el colesterol, comer mal, el sedentarismo. Eso son factores que podemos modificar. Luego hay otros que no podemos modificar y que nos afectan para bien o para mal, como la edad, el sexo, la genética que hemos recibido...

-¿Hay personas genéticamente más predispuestas a sufrir un infarto?

-Sin ninguna duda. Si uno viene de familia especialmente castigada por los infartos sabe que su posibilidad es más elevada. En una familia en la que todos los abuelos viven hasta los cien años las probabilidades de que tú también vivas hasta esa edad es muy alta. Si eres de una familia en la que todo el mundo se muere de infarto a los sesenta, probablemente tendrás más riesgo de sufrir un infarto a edad temprana. En esos casos es importante cuidarse mucho más.

-Fue uno de los descubridores, en 1992, de lo que se denominó 'Síndrome Brugada'. ¿En qué consiste?

-Es una enfermedad genética que modifica las corrientes eléctricas del corazón. El corazón es una bomba que bombea la sangre y necesita un sistema eléctrico que se rige por lo que nosotros llamamos canales. Esos canales pueden tener modificaciones genéticas, mutaciones que hagan que no funcionen adecuadamente. Si eso ocurre significa que la electricidad no circula como debería. En casos extremos, puede provocar arritmias y la muerte súbita. Cuando uno ve un electrocardiograma ve una serie de alteraciones que están indicando que probablemente ese individuo tiene ese tipo de mutación y por tanto hay que estudiarlo para ver si está en riesgo o no de sufrir una arritmia o una muerte súbita. Es algo hereditario.

-¿La muerte súbita se puede evitar?

-Claro, la muerte súbita es un compendio de enfermedades que la pueden provocar, hay algunas que tienen un marcador claro en el electrocardiograma... Por eso abogo por que toda la población se realice un electrocardiograma en algún momento de la vida, probablemente a los catorce o quince años sería bueno, porque hay una serie de marcadores que están ahí y que nos permiten identificar si tienes o no riesgo de sufrir una muerte súbita en el futuro relacionada con determinadas enfermedades genéticas. Antes se decía, 'háztelo cuando vayas a la mili', pero ahora no hay... Si no a los quince años, cuando se saquen el carné de conducir. Pero que se haga.

-¿La muerte súbita entiende de sexos?

-La muerte súbita por infarto de miocardio, que es la causa número uno de muerte súbita en nuestro país, es más frecuente en hombres, mientras que en el caso de la muerte súbita por enfermedades genéticas hereditarias su incidencia es similar porque la herencia genética es la misma.

-La moda del running ¿se nos está yendo de las manos?

-El deporte es muy bueno, prolonga la vida y hace que ésta sea más sana, pero hemos ido de un extremo a otro. Ahora parece que si uno no hace una maratón cada fin de semana no es nadie. Hay que dejarlo muy claro: no todo el mundo puede hacer deportes de resistencia extremos. No todo el mundo tiene un corazón que va a aguantar una maratón o un triatlón. Todos aquellos que quieran hacerlo, que están en su derecho, tienen que estar seguros de que su corazón es normal. Eso solo se sabe haciendo una exploración concienzuda del corazón. Cada fin de semana enterramos en este país a alguien que ha muerto haciendo una maratón, una media maratón, ciclismo... y eso no puede ser. Tenemos que acabar con eso inmediatamente y empezar a exigir que todo el mundo que va a hacer un deporte de resistencia extremo tenga la seguridad de que su corazón es un corazón sano. A pesar de eso alguno se va a morir, evidentemente, pero como mínimo seremos capaces de identificar a aquellos que corren riesgo de sufrir un infarto porque, aunque parezca mentira, más de la mitad de las personas que hacen maratones en este país no se ha hecho nunca en su vida un electrocardiograma.

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