El Principado cree que «no hubo falta de respeto» del 112 a los jóvenes de L'Angliru

Los jóvenes que quedaron atrapados en L'Angliru. / SUSANA SAN MARTIN

Ha abierto un expediente informativo por si algunas de las expresiones empleadas «no fueran adecuadas»

M. MENÉNDEZ / A. SUÁREZ GIJÓN.

El portavoz del Gobierno asturiano, Guillermo Martínez, defendió ayer la actuación de los servicios del 112-Asturias durante el episodio vivido por los siete jóvenes -en su mayoría vecinos de Mieres- que quedaron atrapados el pasado fin de semana en L'Angliru, en un todoterreno, sin disponer del equipamiento adecuado. «En todo momento estuvieron atendidos. En ningún caso hubo desatención ni dejación de funciones», explicó Martínez en su comparecencia posterior al Consejo de Gobierno.

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Sí se ha abierto un expediente informativo ante la posibilidad de que algunas expresiones del jefe de sala de los servicios de emergencias, que conversó telefónicamente con los jóvenes, «no fueran las adecuadas», algo que se quiere aclarar. Martínez trasladó su opinión personal al respecto: «En ningún caso existió falta de respeto». Y es que una de esas expresiones empleadas por el jefe de sala era que los jóvenes atrapados ya eran «mayorinos» para saber lo que estaban haciendo.

El consejero, que calificó los hechos como un incidente provocado por la nieve y no como un rescate o una situación de emergencia, pidió «distinguir lo importante de lo anecdótico» y defendió el proceder de los servicios de emergencias, que cuentan con un personal «especializado» y que en este caso mantuvieron contacto permanente con los jóvenes que habían quedado atrapados en la nieve. «No se puede decir que estuvieron abandonados o que no se les prestó atención, el contacto fue permanente», remarcó. Es más, aseguró que el 112-Asturias «tenía dispuestos todos los recursos para ser movilizados si pasase a ser considerada una emergencia».

«Responsabilidad»

Martínez pidió, además, «responsabilidad» a la ciudadanía en momentos en que se decretan avisos o alertas por circunstancias meteorológicas extremas y recordó que, en este caso concreto, los jóvenes hicieron caso omiso a las advertencias y que no contaban con el equipamiento adecuado. En cualquier caso, Guillermo Martínez quiso resaltar que el 112-Asturias atiende cerca de 650.000 llamadas anuales, de las que unas 200.000 requieren algún tipo de movilización, por lo que «no se puede poner en duda el magnífico servicio de emergencias», «con un conjunto de profesionales muy especializados que se juegan la vida por los demás».

El 112 mantuvo desde un principio que había actuado en este caso «según los protocolos establecidos» y que la conversación telefónica que dieron a conocer los jóvenes «está totalmente descontextualizada, ya que se registraron más de cuarenta llamadas, entrantes y salientes, durante todo el incidente». Eso sí, el organismo reconoció que «alguna de las expresiones utilizadas no fueron las más adecuadas».

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