El Principado triplicará la tasa de basuras a los municipios y sancionará a quien no recicle

Vista aérea de las instalaciones de Cogersa ubicadas en terrenos de los concejos de Gijón, Corvera y Llanera. El vertedero no incluirá, como estaba previsto, un horno incinerador, sino que será ampliado.
Vista aérea de las instalaciones de Cogersa ubicadas en terrenos de los concejos de Gijón, Corvera y Llanera. El vertedero no incluirá, como estaba previsto, un horno incinerador, sino que será ampliado. / E. C.

La Federación Asturiana de Concejos aplaude el nuevo Plan de Residuos, aunque avisa de que «el ciudadano tendrá que separar y pagar más»

CHELO TUYA GIJÓN.

Cada gijonés recicló, de media, 60,81 kilogramos de basura el año pasado. En el contenedor azul, el de papel y cartón, introdujo en 2016 una media de 29,46 kilos. En el verde, para el vidrio, dejó 17,73. Y en el amarillo, para plásticos y envases ligeros, dejó 10,34 kilos. Con estas cifras, Gijón se convirtió el año pasado en el municipio asturiano que más recicló. En el ranking elaborado por Cogersa -el ente que gestiona el tratamiento de las basuras en Asturias-, le sigue Navia, con 59,80 kilos por persona y año.

Sin embargo, el esfuerzo de los gijoneses supuso, sobre el total de basuras generadas por el municipio, una tasa de reciclaje del 14,2%. Porque en Gijón solo se separaron 17.000 toneladas de las 117.000 enviadas a las instalaciones que Cogersa tiene en la parroquia gijonesa de Serín, aunque también ocupa terrenos de Llanera y Corvera. El esfuerzo de los naviegos se quedó en una tasa de reciclaje del 11,4%. Porque de las 4.420 toneladas de basuras enviadas a Cogersa, solo llegaron separadas por materiales 508. En 2020, los gijoneses, naviegos y el resto de asturianos tienen que llegar a una tasa de reciclaje del 50%.

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Una tasa que marca la Unión Europea y que es el mayor objetivo del Plan Estratégico de Residuos del Principado (PERPA) que el Gobierno regional sacó ayer a información pública. El documento fija resultados optimistas para 2020, ya que la mayoría de los concejos tendrán solo un 20% de materia sin reciclar. Un documento que incluye inversiones por 118 millones y que ayer recibió el aplauso de la Federación Asturiana de Concejos (FACC).

Pese a que, como desveló su presidente, el también alcalde de Navia Ignacio García Palacios, «implicará un mayor gasto. Los ayuntamientos pasaremos de pagar, como ahora, 20 euros por tonelada a 60. Es un incremento muy importante, pero, sin embargo, nos deja por debajo de otras comunidades. Las nuevas infraestructuras que implican el nuevo plan requieren inversión. Solo la nueva planta de tratamiento costará 50 millones».

Se refiere García Palacios a una de las estrellas del PERPA. Una nueva planta para trabajar con la denominada 'bolsa negra', la basura sin reciclar que llega cada año a las instalaciones de Cogersa. En 2015 recibió más de 800.000 toneladas de basura. De ellas, más de 388.000 lo hicieron sin reciclar. La idea es reducir al máximo la 'bolsa negra' con el reciclaje y, el resto, transformarlo en combustible. «Estamos ante un plan que tiene como protagonista estelar al ciudadano y la diferente actitud que tiene que tener, para lo que se necesita la participación y colaboración de los ayuntamientos», aseguró García Palacios.

Solo doce años de vida

Porque, como señaló el jueves en la presentación del PERPA el consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, el socialista Fernando Lastra, «la clave está en el reciclaje».

Para el también socialista presidente de la FACC esas palabras significan que «los ciudadanos debemos convertir ese oscuro lugar bajo el fregadero en el que tenemos el caldero de la basura, un estropajo y la botella de lejía en un centro de reciclaje. Sustituir el caldero por uno que separe vidrio, papel, plásticos y materia orgánica. Es la única forma».

Una forma que supondrá «un esfuerzo inmenso», reconoce el regidor, que defiende la necesidad «de imponer sanciones. El documento habla de bonificaciones, pero está claro que también se deben incluir acciones ejemplarizantes, porque hay municipios con muy poca tasa de reciclaje». Insistió en que es «algo vital, ya que el vertedero está lleno y la ampliación que se prevé durará solo hasta 2024», en referencia a los doce años de máximo que el PERPA da a las 16 nuevas hectáreas de vertedero que se levantarán sobre un área ya sellada. «El ciudadano tendrá que pagar y reciclar más», zanjó García Palacios.

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