«¡Hasta pronto, comandante!»

Dolores Escudero y Macarena, mujer e hija de Jesús Otero, hablan con la sobrina del doctor, Jimena Escudero. A su derecha, Javier, hijo de su primer matrimonio. / PABLO LORENZANA
Dolores Escudero y Macarena, mujer e hija de Jesús Otero, hablan con la sobrina del doctor, Jimena Escudero. A su derecha, Javier, hijo de su primer matrimonio. / PABLO LORENZANA

Amigos y compañeros arropan a la familia de Jesús Otero, excoordinador de trasplantes, en una emocionada despedida | «Nos acabó uniendo terriblemente una guardia en la UCI la noche del 23-F», relató el consejero de Sanidad

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

'Tú no puedes volver atrás / porque la vida ya te empuja / como un aullido interminable. / Hija mía es mejor vivir/ con la alegría de los hombres / que llorar ante el muro ciego/. Te sentirás acorralada / te sentirás perdida o sola / tal vez querrás no haber nacido /. Yo sé muy bien que te dirán / que la vida no tiene objeto / que es un asunto desgraciado. Entonces siempre acuérdate / de lo que un día yo escribí / pensando en ti como ahora pienso'. Estos versos de Juan Goytisolo, leídos por Macarena, la hija del doctor Jesús Otero, emocionaron a las decenas de amigos y compañeros que el excoordinador autonómico de trasplantes cosechó a lo largo de sus más de cuarenta años de trayectoria profesional y que ayer acudieron al tanatorio de Los Arenales para despedirle. Emocionaron aún más al saber que con ese mismo poema, 'Palabras para Julia', había arrancado 'Chus' Otero el libro que decidió escribirle a su hija para explicarle su enfermedad. La que le llevó a recibir un trasplante de pulmón en 2011 y este jueves acabó venciendo a su «enorme vitalidad» a los 70 años.

Sentidas y sinceras fueron también las palabras de su sobrina Jimena y de su cuñado Jesús Serafín Pérez. Como las de su amigo, el catedrático de Anatomía y Embriología de la Universidad de Oviedo José Antonio Vega, quien prometió a partir de ahora «brindar cada primero de marzo» en su memoria y hacer todo lo posible para que ésta perdure.

El consejero de Sanidad, Francisco del Busto, repasó su estrecha relación de «compañero, amigo, hermano» con quien empezó siendo su tutor en su primer año como residente, en 1973. «Fue la primera persona con la que hice una guardia», recordó. La misma a la que el golpe de Estado acabó ligando «terriblemente». Porque aquella noche de febrero de 1981 en la que ambos compartieron «sensación de miedo, aprensión y rabia contenida» les pilló haciendo guardia en la Unidad de Cuidados Intensivos del viejo hospital.

Al glosar su figura no olvidó Del Busto mencionar dos rasgos característicos de 'Chus' Otero: los de «republicano y ateo», con los que dijo comulgar aunque en estos momentos, confesó, «desearía que hubiera algo al otro lado para poder darle un abrazo». Los numerosos asistentes al acto de despedida rompieron entonces en aplausos.

Por el tanatorio de Los Arenales pasaron a lo largo de la jornada decenas de personas. Entre ellas, Luis Hevia, gerente del HUCA; José Ramón Riera, gerente del Sespa; Carlos Madera, director general de Servicios Comunitarios y Prestaciones; y compañeros como Manuel Matallanas, Carlos Ponte, Antonio Vecino y Lino Vázquez. También numerosos trasplantados, que trasladaron su gratitud a la viuda, la también doctora Dolores Escudero. Porque «su eficacia y su capacidad de gestión fueron determinantes a la hora de impulsar y desarrollar el programa de trasplantes en esta región», recordaba el presidente del Colegio de Médicos del Principado, Alejandro Braña, tras pasar por el tanatorio.

Del médico asturiano nacido en Aragón hace 70 años, quiso despedirse su hija Macarena como se habían despedido de ella en un reciente viaje a Cuba. Con un «¡hasta pronto, comandante!».

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