Prueba de carga y visitas al lugar

Nada debe quedar al azar. Gispasa exigirá a la empresa adjudicataria que antes de instalar las marquesinas haga una prueba de carga. Se trata de verificar que soportan una lluvia de pequeños fragmentos de vidrios caídos desde gran altura. La prueba consistirá en verter de golpe, desde la ventana más alta del edificio de consultas externas, el peso del vidrio más grande, fragmentado en pequeñas piezas, como cuando se rompe un cristal templado. Para la simulación se utilizará una marquesina de prueba ya instalada en la zona. Una empresa de ingeniería (IBR) estará presente en el análisis y tomará datos para realizar un cálculo estructural posterior que entregará luego a Gispasa. Otra de control de calidad (Cadesa) hará mediciones del comportamiento de la marquesina. Las empresas interesadas ya han visitado el hospital para conocer la zona donde deben actuar.

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