«Era un referente. Será muy duro ir a entrenar sabiendo que no va a estar», lamenta su club

A. G.-O. VILLAVICIOSA.

La generosidad y la pasión de Miguel Ángel Valdés por el piragüismo le había llevado a convertirse en un referente tanto para sus compañeros, como para el resto de aficionados a este deporte. Su trágico fallecimiento provocó ayer la tristeza de todos los que lo conocían. Manuel Busto, uno de sus amigos más cercanos, fue uno de los primeros en llegar al lugar del accidente. «Yo iba unos coches más atrás. Cuando vi el atasco sabía que había pasado algo», relató. Ambos deportistas compartieron desde siempre la misma pandilla. Y pocas horas antes de su muerte, habían estado comentando la posibilidad de comer todos juntos algún día. «Nunca piensas que pueda pasarle esto a alguien que conozcas. Era muy joven y le gustaba hacer lo que quería», lamentaba el piragüista internacional.

El presidente del Club Maliayo, Javier Costales, lamentó haber perdido a un «compañero estupendo», que siempre se ofrecía voluntario para ayudar a los demás. «Sin duda la gran familia del piragüismo asturiano le echará de menos. Era un referente», aseguró. Costales cubre con asiduidad el recorrido donde ayer perdió la vida Miguel Ángel Valdés: «Es una carretera por la que pasamos casi a diario. No te explicas cómo pudo pasar. Va a ser muy difícil ir a entrenar sabiendo que él ya no va a estar por ahí».

La muerte del maliayo sorprendió al mundo del piragüismo, pero también a sus vecinos y conocidos de Villaviciosa, que ayer no podía creer la triste noticia. El alcalde maliayo, Alejandro Vega, transmitió ayer sus condolencias a todos los que le conocían. «Queremos expresar nuestro pésame a su familia y a sus allegados, en particular a todos los piragüistas con los que compartía afición. Y en especial a sus compañeros del Club Maliayo. Para todos queremos tener palabras de ánimo en este difícil momento», transmitió el regidor.

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