Reforma de dos juzgados para que las víctimas de violencia de género no vean a sus agresores

Lectura de una sentencia en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, sala cuya reforma se estudia. /  PABLO LORENZANA
Lectura de una sentencia en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, sala cuya reforma se estudia. / PABLO LORENZANA

Presidencia asume que en las sedes viejas depende de los funcionarios evitar que se encuentren en el juicio

R. MUÑIZ OVIEDO.

En noviembre la exedil gijonesa Libertad González dio un paso adelante. Convocó una rueda de prensa, explicó que había sufrido una agresión machista y detalló los fallos en la atención a este tipo de víctimas. Según dijo, en el nuevo Palacio de Justicia de Gijón no le quedaría más remedio que encontrarse, en los pasillos y la sala, con su presunto agresor. El 30 de noviembre pasado la misma situación la padeció otra mujer que mantuvo la denuncia contra su expareja en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, con sede en Oviedo.

«Según publicaron los medios de comunicación, la víctima y el agresor se encontraron a la salida y la entrada, coincidieron en un espacio muy pequeño del edificio», recordó ayer la diputada de IU Concha Masa. La responsable de la coalición señaló que esta situación vulnera la Ley del Estatuto de la Víctima, que reconoce su derecho a evitar el contacto con el agresor. También es contraria a las recomendaciones que el Consejo General del Poder Judicial hace a los responsables de las sedes, a los que pide que diseñen circuitos que separen a acusados y víctimas.

En su respuesta, el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, recordó que Gijón, Piloña y Villaviciosa cuentan con edificios modernos y «todos los juzgados de nueva construcción» están diseñados para evitar ese encuentro. «En los dos juzgados específicos de violencia de género de Oviedo y Gijón no existen problemas de proximidad entre víctima y denunciante», aseguró.

¿Qué pasa en los demás? Que «son los trabajadores los que procuran que no se produzcan estas situaciones, pues los inmuebles tienen dificultad» de ser reformados, apuntó Martínez. El consejero reconoció haber recibido quejas por la situación que se vive en el palacio de Llamaquique de Oviedo, concretamente en el Juzgado de lo Penal número 4 y en la Sección Tercera de la Audiencia, que tramitan asuntos de violencia de género. «Personal de Patrimonio está estudiando ya las obras de adecuación necesarias», indicó.

«Son más de cien unidades judiciales y no hay disculpa para que en ninguna de ellas se incumpla la ley y no haya una separación total entre víctima y agresor», recalcó.

Con tres años de retraso

Martínez se enfrentó en el pleno a los reproches del PP. El diputado José Agustín Cuervas-Mons recordó que al inicio de la legislatura, en septiembre de 2015, el propio consejero anunció que elaboraría un Plan de infraestructuras judiciales 2015-2025, para priorizar las reformas a ejecutar «a corto, medio y largo plazo». Dos años y medio después el documento, recordó el representante popular, sigue sin ver la luz. Como el consejero se comprometió ahora a elaborar un nuevo listado de prioridades, Cuervas-Mons ironizó indicando que «si lo hace con tanta inmediatez como el plan 2015-2025 temo que se nos muera alguna señoría congelada» por falta de calefacción.

El consejero replicó que su equipo ya había reparado la caldera de la sede del Tribunal Superior de Justicia, que «es un edificio del siglo XVIII con una eficiencia compleja». Defendió que la falta del plan «no fue impedimento para llevar a cabo mejoras» y aseguró que en lo que va de legislatura se han invertido 2,3 millones en 96 actuaciones. Para rematar, Martínez recordó que una de las enmiendas a los presupuestos presentadas por el PP, proponía restar medio millón a la Justicia para financiar ayudas a la maternidad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos