La región tramitó 8.435 inspecciones en la primera década de la ley antitabaco

Señal de prohibido fumar en las inmediaciones del Hospital San Agustín, en Avilés. / MARIETA
Señal de prohibido fumar en las inmediaciones del Hospital San Agustín, en Avilés. / MARIETA

3.017 fueron por denuncias y el resto, de oficio. Sanidad detecta un repunte en el consumo diario de cigarrillos

LAURA FONSECA GIJÓN.

La primera década de la ley antitabaco dejó en Asturias un reguero de inspecciones y denuncias que la sitúan a la cabeza del país. En diez años, entre 2006 y 2016, se tramitaron en el Principado un total de 8.435 inspecciones por supuestos incumplimientos a la normativa que desde el 26 de diciembre de 2005 prohibe fumar en lugares de trabajo, además de otros espacios públicos como centros sanitarios, educativos y administrativos, y que años más tarde se amplió a bares y restaurantes. De esas más de 8.000 inspecciones, 3.017 estuvieron motivadas en una denuncia, mientras que el resto se hicieron de oficio. Así lo detalla la Consejería de Sanidad en una respuesta parlamentaria a Izquierda Unida (IU), en la que asegura que según datos recopilados por la Agencia de Sanidad y Consumo, «Asturias es la comunidad autónoma que más inspecciones y sanciones ha tramitado a lo largo de estos años, no solo en comparación relativa a su volumen de población, sino en cifras absolutas crudas».

Sanidad admite que la aplicación de la ley necesita mejorar en dos aspectos relacionados con los centros escolares y sanitarios, donde se ha detectado cierto grado de relajación en la prohibición de fumar en las zonas exteriores. En este sentido, la consejería avanza que pondrá en marcha una campaña informativa dirigida al personal sanitario y no sanitario, así como a pacientes y familiares, a la vez que mejorará la señalización de los lugares y los recintos donde no se puede consumir tabaco.

Prohibir fumar en la playa

En su pregunta, el diputado de IU Gaspar Llamazares se muestra interesado por saber si el Principado prevé ampliar los espacios libres de humano, prohibiendo fumar en sitios como playas o estadios deportivos. Sobre este asunto, Sanidad no se pronuncia ni a favor ni en contra y asegura que, en todo caso, se trata de una decisión que escapa a las competencias regionales y que sitúa en el ámbito estatal.

En su escrito, la Consejería de Sanidad admite que por vez primera desde que entró en vigor la ley antitabaco, el consumo de cigarrillos ha repuntado. La ha hecho de forma leve al pasar del 34,3% de fumadores diarios que había en Asturias en 2013 al 35,4% de 2015 pero se trata de la primera vez que el tabaco crece en una década. En cualquier caso, el Principado tendrá que analizar en años venideros cómo evoluciona este tipo de consumo para confirmar si el efecto a la baja que generó la prohibición de fumar ha tocado techo. Por contra, sí se ha detectado un efecto positivo sobre la salud de los asturianos, que se traduce en menos infartos e ictus y también un menor número de casos de cardiopatía isquémica.

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