El riesgo de morir de forma temprana se duplica entre personas diabéticas

Un estudio asturiano revela que la probabilidad de una muerte pronta es siete veces superior en mujeres con diabetes en comparación con las sanas

R. MUÑIZ OVIEDO.

«Va a haber un antes y un después con los resultados de este estudio». Lo dijo ayer el director gerente del HUCA, Luis Hevia, frente a unos datos que cambian la visión de la diabetes. En 1998 la doctora Patricia Botas seleccionó a 1.034 asturianos, representativos de la población de entre 30 y 65 años. El seguimiento a esta muestra viene deparando sorpresas cada vez que se bucea en los datos. La primera vez se concluyó que «el 11% tenía diabetes, y que más de la mitad estaban sin diagnosticar hasta que se hizo el estudio de campo», recordó ayer Elías Delgado, jefe de endocrinología del hospital asturiano. La segunda investigación la llevó el doctor Sergio Valdés, en 2005, y determinó que «cada año 7.000 asturianos se hacen diabéticos», evocó Delgado.

Los resultados de la tercera pesquisa los presentó ayer la doctora Jessica Ares, investigadora que recogió el testigo de los predecesores y se centró en la mortalidad. Lo primero que constató es que dentro de ese millar de asturianos las proporciones de fallecimientos eran similares a las del resto de la región. Eso prueba que, en efecto, la muestra sigue siendo válida hoy para conocer aspectos de toda la población.

Al analizar la suerte de cada subgrupo es cuando aparecen las diferencias. «El riesgo de mortalidad se incrementa en pacientes con diabetes», señaló. Los pacientes con esta enfermedad presentan hasta el doble de probabilidades de sufrir una muerte más temprana, pero las diferencias son aún más significativas al analizar los sexos. Una mujer con los niveles de azúcar en sangre constantemente elevados tiene hasta siete veces más riesgo de fallecimiento que otra que no padece la enfermedad. La ventaja genética que presentan las mujeres «para no tener enfermedades cardiovasculares y vivir más tiempo se ve anulada por la diabetes», subrayó Edelmiro Menéndez, jefe de servicio de Endocrinología.

Ahí estriba la principal causa de fallecimiento de los diabéticos. «Se mueren sobre todo de problemas cardiovasculares», detalló la endocrinóloga. Conocer la magnitud de este problema es algo que «hay que aprovecharlo para mejorar la detección precoz de la diabetes en Asturias», instó Ares. «Con el sexo femenino tenemos que tratar de forma intensiva cuando aparece la prediabetes y la diabetes», respaldó el doctor Delgado. «A modo de resumen, hay que hacer diagnóstico precoz y no banalizar; si eres diabético o prediabético, hay que tomárselo en serio».

Hacemos poco ejercicio

El desorden de la glucosa en sangre es un problema en aumento. «Las estimaciones son que el 9% de la población mundial lo tiene y en quince años será el 10%, unos 560 millones de personas», estimó el jefe de sección del HUCA. Entre las causas que lo explican está que «tenemos una prevalencia de obesidad muy elevada, casi el 30% de la población asturiana y española tiene obesidad», aclaró en la presentación Elías Delgado.

Al sobrepeso cabe añadir la falta de ejercicio. «Aunque vemos por las calles a mucha gente corriendo, es una población muy concreta; los estudios dicen que no más de un 15 o un 20% de la población adulta se puede considerar activa», añadió el jefe de sección.

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