La saliva delata al depredador

El lobo genera polémica. /
El lobo genera polémica.

Un estudio revela la elevada fiabilidad de los sistemas para verificar ataques del lobo | «Es importante dar a conocer el porcentaje de casos en que los daños son valorados correctamente y compensados», opina José Vicente López-Bao

L. M. GIJÓN.

Un estudio en el que han colaborado investigadores de la Universidad de Oviedo, la Universidad Sueca de Ciencias Agrarias y la Universidad de Lund (Suecia) revela la elevada fiabilidad de los protocolos de verificación de ataques de grandes carnívoros, como el lobo, al ganado. El resultado de su trabajo ha sido publicado en la revista Biological Conservation. En estos sistemas, el análisis de las muestras de saliva en las mordeduras compatibles con la muerte del animal es fundamental para determinar la autoría del ataque.

El estudio en cuestión se llevó a cabo en Suecia, donde los investigadores seleccionaron los daños de grandes carnívoros al ganado ovino. Y comprobaron que en el 94% de los casos evaluados, se había identificado correctamente la existencia de un episodio de depredación. También que las personas encargadas de valorar los daños habían identificado correctamente al lobo como la especie responsable del ataque en el 86% de los casos atribuidos a esa especie. La proporción de acierto fue mayor, del 91%, en el caso del lince europeo.

Las decisiones que se toman durante el proceso de verificación de daños determinarán si el propietario del ganado afectado recibirá compensación o no. Por ello, José Vicente López-Bao, investigador de la Unidad Mixta de Investigación en Biodiversidad de la Universidad de Oviedo, ubicada en el campus de Mieres, considera que «evaluar la fiabilidad de los protocolos existentes es fundamental para crear confianza en la legitimidad de los programas de compensación de daños y evitar situaciones de fraude o de falta de compensación». Para él, «la frustración y la desconfianza hacia las autoridades encargadas en la gestión de grandes carnívoros y hacia las personas responsables de comprobar si un daño ha sido ocasionado o no por estas especies a menudo surgen relacionadas con el resultado del proceso, llegando incluso a traducirse en una desmotivación para reclamar compensación por ataques».

Testar la efectividad de los protocolos «es fundamental para evitar situaciones de fraude»

Los investigadores señalan que el método utilizado para valorar la fiabilidad de los protocolos -basado en el análisis de muestras de saliva en las mordeduras compatibles con la muerte del animal- es útil para ser aplicado en situaciones conflictivas como, por ejemplo, la confirmación de casos de ataques al ganado en áreas de recolonización de estas especies.

Los autores del estudio señalan la conveniencia de testar la efectividad de los protocolos de verificación de manera regular. También de comunicar los resultados a los principales afectados y a la sociedad en general. «Es importante mostrar a la gente información sobre el porcentaje de veces que los daños reclamados son valorados correctamente como ataques y se compensan económicamente», indica López-Bao.

La depredación sobre el ganado es uno de los principales motivos de rechazo a la hora de compartir el territorio con los grandes carnívoros, convirtiéndose en un tema central en la mayor parte de las estrategias de gestión de estas especies. Diversos modelos de programas de compensación han sido desarrollados en las últimas décadas. El objetivo es contrarrestar el coste directo de un ataque (la pérdida del animal), aumentar la tolerancia y la aceptación de los grandes carnívoros, y reducir comportamientos como el furtivismo.

La transparencia en los procesos de verificación de dichos daños y la disponibilidad de información cuantitativa sobre la fiabilidad de los mismos «son cuestiones pendientes en la implementación de estos programas», señalan.

Fotos

Vídeos