El sector sidrero baraja centrarse en el apoyo a la gestión de las pomaradas

Reunión de la mesa sobre la sidra.
Reunión de la mesa sobre la sidra. / PABLO LORENZANA

El exceso de producción de este año hace que el Principado quiera definir la superficie dedicada a la manzana

M. M. C. GIJÓN.

El sector sidrero asturiano vive un momento clave para su futuro. El exceso de producción de manzana registrado el año pasado ha puesto sobre la mesa algunos asuntos que han de ser aclarados por Administración, productores, lagareros y comercializadores si quieren conseguir el máximo aprovechamiento de las cosechas. En esto se centró ayer la mesa de trabajo 'Presente y futuro de las variedades de manzana de sidra de Asturias', que estuvo presidida por el director general de Desarrollo Rural y Agroalimentación, Jesús Casas, y en la que participan representantes de todos los implicados en el mundo de la sidra.

El análisis partió de la situación actual, con unas 2.000 hectáreas de pomaradas dedicadas a las variedades de manzana con denominación de origen (DOP), una última cosecha de más de 35 millones de kilos de fruto y más de una treintena de marcas de sidra DOP, lo que refleja un claro desequilibrio entre la cantidad de manzana producida y el número de lagares que la pueden asumir.

En la reunión, el director general fue claro: «Tenemos que cerrar cuánta superficie tenemos que destinar a la manzana en Asturias». Eso conlleva otra decisión importante, como es «determinar si continuamos apoyando el desarrollo de las pomaradas o la gestión de las ya existentes», apuntó.

El caso es que los productores también ven que hay un problema importante. La vicepresidenta de la DOP es Belén García y representa, precisamente, al sector productor. Recordó que el año pasado se enfrentaron «a un problema de comercialización debido al exceso de oferta que hubo», por lo que considera necesario «ver cuánta manzana necesitan los lagares asturianos para saber si hay que continuar con la plantación de pomaradas o parar».

Pero no son solo esos los problemas con los que se enfrentan las pomaradas. Otro importante es el de las plagas, fundamentalmente de la rata topo y en especial en la zona central de Asturias. Jesús Casas indicó que «ya se ha encontrado una solución y ahora lo que hay que hacer es aplicarla».

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