Manzanas a prueba de sentidos

Varios de los participantes en la cata, junto a las manzanas.
Varios de los participantes en la cata, junto a las manzanas. / P. LORENZANA
  • La Buena Cofradía de los Siceratores de Asturias celebra en Nava una cata de variedades de sidra

Siete variedades de manzana, una hoja clasificatoria y cerca de una veintena de participantes dispuestos a afinar y poner a prueba sus sentidos. El Museo de la Sidra de Nava acogió ayer su primera cata de manzana de sidra, organizada por la Buena Cofradía de los Siceratores de Asturias y dirigida por Enrique Dapena, coordinador del programa de Fruticultura del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida). «Aunque no son variedades que se consuman normalmente, es fácil que quien esté relacionado con la manzana en Asturias las haya probado y pueda identificarlas», aseguró.

Los participantes tuvieron que puntuar atributos tan variados como aroma, harinosidad, crujiente, jugosidad, azúcares, acidez, amargor, sabor, valoración global de sabor y aroma, atracción del fruto y valoración global de la manzana. «Cuesta porque no tenemos el paladar acostumbrados a estos sabores, pero resulta muy interesante conocer las manzanas con las que se elabora la sidra», reconoció el antropólogo Xuan de Con.

Junto a Montse Cañedo, compañera de mesa en la que también estaba presente el alcalde de Sariego, Saúl Bastián, de Con debatió cada característica de los frutos. «Es una experiencia muy didáctica, te ayuda a formar el gusto y valorar con más criterio las manzanas que comemos», apuntó Cañedo.

Tras la cata, los cosecheros, llagareros, ingenieros agrónomos y enólogos presentes participaron en una mesa redonda sobre el sector sidrero.