El Comercio

Más de cuatrocientas personas disfrutan de la corderada de Celles

Comensales de la corderada celebrada ayer en Celles.
Comensales de la corderada celebrada ayer en Celles. / PABLO NOSTI
  • Las fiestas viven hoy su última jornada con el reparto del bollo y la botella de vino, verbena con Vivians y Versión Original, y chocolatada

Las fiestas de Celles vivieron ayer una de las jornadas más esperadas. A la misa en honor de Nuestra Señora del Rosario y posterior procesión con el ramu, se celebró la corderada. El olor del cordero a la estaca comenzaba a hacer la boca agua a los participantes en los actos religiosos y a los que poco a poco se iban acercando a la carpa. Una decena de hombres se encargó de cocinar, cortar y repartir la carne bajo un sol de justicia que intentaban capear con sombrillas que se unía al calor de las brasas.

Al otro lado, se formó una fila para recoger el menú compuesto por además de cordero a la estaca, ensalada, chorizo criollo y arroz con leche. Aproximadamente cuatrocientas treinta personas degustaron los diferentes platos en un ambiente de hermandad y fiesta. A la hora de comer tanto los grupos de amigos como las familias compartieron mantel en las mesas instaladas bajo la carpa del prau. Entre la bebida que cada comensal se encargó de llevar, no faltó la sidra, el vino y el agua, eso sí todo bien fresco.

Este evento que ya se ha convertido en un clásico de las fiestas de Celles, permite reunir a los vecinos de la localidad y poblaciones cercanas para juntos disfrutar del penúltimo día de celebraciones. Tras la comida llegó una larga sobremesa que dio paso a los campeonatos de tute y parchís que cumplieron su quinta edición.

Bollo y vino

Las fiestas llegan hoy a su término con una jornada intensa. Por la mañana, a las doce, tendrá lugar una misa por los socios fallecidos y por la desde las siete y media se procederá al reparto del bollo y la botella de vino a los socios.

Posteriormente, tras la jira campestre para merendar y cenar llegará el turno de la música con la segunda verbena. Vivians y Versión Original serán los encargados de que la música no pare desde las diez de la noche. Para despedir las celebraciones de la localidad sierense todas aquellas personas que aguanten hasta bien entrada la madrugada podrán disfrutar de una gran chocolatada.