El Comercio

«El mercado es algo que aporta valor al pueblo»

El alcalde, Juan Cañal, segundo por la derecha, con los vecinos homenajeados y la pregronera, María Esther Lafuente,segunda por la izquierda.
El alcalde, Juan Cañal, segundo por la derecha, con los vecinos homenajeados y la pregronera, María Esther Lafuente,segunda por la izquierda. / FOTOS SUSANA SAN MARTÍN
  • María Esther Lafuente, pregonera de Grátila, recuerda su niñez en las calles del pueblo naveto

  • Los vecinos crean una canción en esta edición del mercado, que cuenta con medio centenar de puestos y se puede disfrutar hasta hoy

La importancia de poner en valor la vida en el pueblo. Eso es lo que quiso destacar ayer María Esther Lafuente, directora de Gestión de la Fundación de Investigación Biosanitaria del Principado, en el pregón que dio comienzo a la octava edición del mercado de Grátila, en Nava. El buen tiempo acompañó desde primera hora de la mañana y las calles de esta localidad naveta viajaron en el tiempo para recordar a locales y foráneos la trayectoria de la cultura asturiana.

«El mercado es algo que le aporta valor al pueblo», afirmó Lafuente. La pregonera decidió improvisar tras haber escrito varios discursos para la ocasión. En su relato recordó su niñez, cuando acudía al pueblo con sus padres y era recibida por sus abuelos. Mención especial tuvo para su tía Carmina, quien para ella era «esos brazos a los que una siempre quiere volver». «Venía aquí y era la más feliz del mundo», aseguró.

Los grupos folclóricos animaron durante toda la mañana el ambiente, con diferentes bailes regionales. Además, los vecinos crearon una canción para la ocasión que no dudaron en entonar todos juntos. «Somos de la Puente Arriba. Somos y no lo negamos. Pero en romería, ¡aúpa!, somos los que la pintamos», decía una de las estrofas.

Durante todo el día, pasaron por Grátila decenas de visitantes que disfrutaron recorriendo los más de ciencuenta puestos que participaron en esta edición. Uno de ellos fue el de Luis Acuña y su mujer, quienes vendía miel de todo tipo. Ellos eran la primera vez que acudían, recomendados por otros vendedores y se sorprendieron de la peculiaridad del mercado. «No esperaba que fuera tan grande y que estuviera colocado por las calles del pueblo», afirmó Acuña.

Marta Alcaide, de vacaciones en Asturias, no dudó en acudir al mercado acompañada por Jenny Berros, dueña del hotel donde se encuentra. «La zona es impresionante», reconocía. Su guía, en cambio, lleva cuatro años acudiendo al mercado: «Antes mi marido hacía vídeos para la organización y cuando venía a entregarlos lo acompañaba. Entonces todo estaba ya vacío y daba mucha pena porque lo tienen muy bonito».

El mercado seguirá abierto durante el día de hoy hasta las 21 horas con talleres, exhibiciones y mucha música.