El Comercio

Canmar se querellará contra quienes le acusaron de maltrato animal en una red social

Tres perros de diferentes razas, ayer en las instalaciones de la empresa de adiestramiento Canmar, en La Piñera (Celles).
Tres perros de diferentes razas, ayer en las instalaciones de la empresa de adiestramiento Canmar, en La Piñera (Celles). / SUSANA SAN MARTÍN
  • La empresa, que se encargó cuatro meses del servicio de recogida en Siero, defiende su profesionalidad y reclamará una elevada indemnización

La empresa Canmar presentará una querella en el Juzgado de Siero contra un internauta que colgó el pasado viernes un escrito en su perfil de la red social Facebook, donde la acusaba de maltrato y sacrificio indiscriminado a animales abandonados. Canmar -especializada en el adiestramiento de perros- se ocupó entre los meses de julio y octubre de 2015 del servicio de recogida de animales abandonados en Siero y ahora estudia concurrir a la adjudicación de la perrera de La Bolgachina de Oviedo, aunque aún no lo tiene decidido.

La empresa presentó el mismo viernes una denuncia en la Comisaría de La Pola y hoy pretende formalizar la querella en el Juzgado por presuntos delitos de calumnias, injurias e intromisión en el honor, además de solicitar una elevada indemnización por daños y perjuicios. También va a solicitar una inspección de todas las instalaciones que se encargan de recoger animales abandonados en Asturias para verificar si reúnen las condiciones legales.

El denunciado es Arturo S. G., quien difundió en su perfil de Facebook el polémico escrito, que circulaba por WhatsApp entre particulares y colectivos protectores de animales, y con el que se intentaba evitar que Canmar consiguiera el contrato de la perrera de Oviedo.

El escrito causante de la querella -que el principal implicado ya ha retirado de su perfil- va dirigido, aunque sin dar su nombre, contra quien consideran «responsable» de la empresa, que es la pareja de la propietaria legal, Beatriz Vergara. Le acusan de «asegurar la muerte de animales y la eutanasia indiscriminada» o de «presumir de lo que será una de sus primeras medidas: rebajar el número de animales en un 80% en tiempo récord». Habla de «métodos crueles con los animales» y asegura que «su total falta de respeto de acuerdos y contratos con las personas, lleva años enemistándolo, al menos en Asturias, con otras empresas, adiestradores, negocios y particulares».

También se alude a supuestos problemas en varios juzgados «por no coger notificaciones y seguir haciendo lo que le da la gana, maltratando y timando». Y concluye calificándole como «el mayor maltratador de Asturias» y animando a los internautas a escribir al Ayuntamiento de Oviedo para que le excluya de la adjudicación de la perrera.

«Sin mala intención»

El denunciado comentó ayer a este diario que le habían enviado el viernes ese escrito, al igual que a otras muchas personas. «Pregunté si lo podía publicar y lo hice sin ninguna mala intención, porque ni les conozco», dijo. El escrito que colgó en su muro fue compartido por más de un centenar de personas, cuyos comentarios están siendo ahora chequeados por dos abogados de Canmar por si fueran constitutivos de delito.

En la denuncia presentada en la Comisaría, la propietaria de Canmar, Beatriz Vergara, desmiente tales acusaciones y asegura que su empresa «cumple con todos los proyectos, permisos y condicionamientos que la ley y la administración exige». Añade que todos los requisitos legales y administrativos «son supervisados regularmente». Y dice desconocer «si hay algún motivo personal» en estas graves acusaciones. La empresa aseguró ayer a este diario que no ha recibido «ni una sola denuncia de nadie por maltrato animal o por una mala praxis».

La denuncia en la comisaría va dirigida contra Arturo S. G., pero menciona también las descalificaciones y los comentarios realizados por otras nueve personas. Respecto a la querella, la empresa dijo ayer que serán sus abogados quienes determinen las responsabilidades.

«Un favor» al Ayuntamiento

La empresa Canmar, que cuenta con unas instalaciones en La Piñera (Celles), estuvo llevando el servicio de recogida de animales abandonados en Siero durante cuatro meses, algo que asumió como «un favor al Ayuntamiento», afirma, ya que ellos trabajan como centro de adiestramiento. Según la empresa, en ese período recogieron setenta perros y casi todos fueron dados en adopción con gran celeridad. «Nunca tuvimos más de cuatro o cinco perros», dice. También recogieron una treintena de caballos, vacas, patos y jabatos abandonados. Tan solo declinaron ocuparse de gatos callejeros.

Según Canmar, en el tiempo que prestó servicio en Siero, se ejecutaron cinco eutanasias en clínicas veterinarias y, en todos los casos, fueron perros muy enfermos y tras los preceptivos informes. «Toda la documentación está en poder del Ayuntamiento, a quien remitíamos cada mes las facturas y los informes», asegura. Y subraya que la empresa no trabajaba como una perrera: «Los avisos nos los daba siempre la Policía Local y jamás recogimos un perro de un particular, ni donaciones».Canmar cesó esta actividad en Siero cuando el servicio salió a concurso, al que no se presentaron por no ser su especialidad, y la adjudicación recayó en El Xelán.