El Comercio

«De momento no veo un futuro claro para la cofradía»

Menchu Cabeza.
Menchu Cabeza. / Susan San Martín
  • María del Carmen Cabeza, Hermana Mayor de la Cofradía Jesús Nazareno: «Vamos a restaurar el vestido de la Dolorosa y hemos cambiado el hábito del Ecce Homo gracias a una donación de una vecina»

María del Carmen Cabeza lleva más de dos décadas formando parte de la Cofradía Jesús Nazareno de Noreña y 15 como Hermana Mayor de la misma. El organismo se encarga de proteger una de las tradiciones más arraigadas de la villa condal. El Ecce Homo se ha ganado el respeto de todos los vecinos de la zona, tanto creyentes como ateos, que cada mes de septiembre acuden para ver cómo la imagen pasea por las calles de la localidad. Cabeza es la culpable de que todo salga correctamente.

–¿Qué significa para Noreña el Ecce Homo?

–Lo es todo. Aunque esa persona no tenga fe, el Ecce Homo tiene algo que lo atrae. Para nosotros no es el Cristo, es el Santo.

–Lleva más de 15 años como Hermana Mayor, ¿cómo ve el futuro de la cofradía?

–De momento no lo veo muy claro. Nadie quiere responsabilidades ni cargos. La persona más joven que tenemos es Mario y tiene más de 30 años. Esto lleva tiempo y la juventud ahora no quiere comprometerse. Al final siempre hay alguien que sigue, pero ahora la perspectiva no es buena.

–El pueblo sí que se vuelva con la fiesta.

–Sí, siempre hay voluntarios si necesitamos gente, pero a la hora de tener más responsabilidades nadie quiere.

–¿Cuántas personas forman parte de la cofradía en la actualidad?

–En la junta directiva somos ocho personas y el cura. Nos dividimos el trabajo y cada uno tiene una responsabilidad. Cofrades tendremos en torno a los 800.

–Prácticamente no reciben ninguna ayuda de las administraciones, ¿han notado mucho la crisis?

–Sí, las colectas que recaudamos son mucho menos cuantiosas. Además, siempre mandamos algo a Cáritas. Si la gente dona x cantidad, nosotros siempre añadimos algo. Estos últimos años hemos estado enviándolo a África.

–Aún así, han realizado varias inversiones en los últimos años.

–Vamos a restaurar el vestido de la Dolorosa y cambiamos el hábito del Ecce Homo, que lo hicieron las Clarisas de Villaviciosa. Una vecina de la zona nos dejó una donación cuando murió específicamente para eso.

–¿Se ha planteado dejar el puesto de Hermana Mayor?

–Si Dios me da salud estaré hasta donde pueda. El año pasado me rompí un brazo a finales de agosto y no pude venir a la bajada porque estaba en el hospital. Estuve llamando cada poco para comprobar que todo estuviera bien.