El Comercio

Una sierense denuncia que se impidió entrar al comedor escolar a su hijo por estar «en una lista de morosos»

  • Familiares del niño lamentan que un «error administrativo» derivó en que no pudiera almorzar en el colegio Hermanos Arregui

El inicio del curso escolar no ha sido lo tranquilo que se esperaba para un niño de cinco años, alumno del colegio poleso Hermanos Arregui, según han denunciado familiares del menor en las redes sociales. En las publicaciones, y siempre según esta versión, un error administrativo provocó supuestamente que el pequeño no pudiera entrar en el comedor y, por lo tanto, almorzar en el centro como tenía previsto. Figuraba en la lista de morosos que se había facilitado al centro. Ante esta situación, «se contactó con la madre, que en ese momento se hallaba trabajando y con la conciencia muy tranquila por estar al día en todos sus pagos. El aviso la dejó en un estado de impotencia y nerviosismo que cada uno de nosotros podemos imaginar», recogen en el escrito de denuncia.

La versión próxima al menor defiende que la madre está al corriente de pago y fue por culpa de un «resguardo» de donde, al parecer, vino la confusión. «Quiero felicitar por este orden: al funcionario de Hacienda que dijo haber pasado la lista de pagos actualizada al personal del Ayuntamiento; a la responsable de turno del Ayuntamiento de Siero por enviar al colegio una lista de 'excluidos' sin estar puesta al día o al menos a inicio de curso, pero sobre todo, deseo felicitar a la señora directora del centro por su compromiso y sensibilidad con los alumnos el primer día de clase», recogía el texto de la denuncia.

Aviso a la familia

El colegio no ha querido hacer declaraciones al respecto y la directora, quien se estrena al frente del centro, está notablemente disgustada por este incidente. Según ha podido saber este periódico, en el colegio se limitaron a avisar a la familia y a estar acompañando al niño hasta la llegada de algún familiar. En el caso de que nadie hubiera acudido a recoger al pequeño, no lo habrían dejado sin comer, defendieron.

El servicio de comedor escolar depende directamente del Ayuntamiento de Siero, donde tampoco se ha querido valorar o explicar la situación ocurrida.

Una tía abuela del pequeño pidió que «no se vuelva a producir más. Estamos hablando de críos en edad de indefensión. Ser tan rigurosos el primer día es una insensatez. Se les da de comer y se manda un aviso a casa. Ese procedimiento es el lógico en estos casos», subrayó.

Además, resaltó que el incidente del pasado lunes «fue un despropósito en toda regla. Ni el crío, ni los padres se merecen ese trato de desconfianza por parte de la administración. Son muy buena gente, muy trabajadores y cumplidores. Y encima es que estaba pagado el mes que fue lo que más nos dolió».