El Comercio

Una gasolinera con huerta solidaria

El puesto de venta en la gasolinera.
El puesto de venta en la gasolinera.
  • Fernando Villa recoge también excedentes hortícolas que cambia por descuentos de repostaje

  • La estación de Asipo cuenta con una parte agrícola cuyo beneficio se destina a los más necesitados

La gasolinera que regenta el ovetense Fernando Villa en Asipo no deja a los clientes indiferentes. El negocio no solo surte combustible a los coches, cuenta además con un peculiar huerto en sus inmediaciones. Hace tres años, Villa vio potencial en un antiguo canal de depuradora que estaba libre y bien orientado. Así comenzó a plantar sus primeros productos de manera ecológica.

«A la gente le llama mucho la atención», indica Villa. Una vez que recoge los productos, pasan a disposición de los clientes, que dejan un donativo a cambio de lo que se llevan. Un dinero que Villa destina a causas sociales. La recaudación del año pasado permitió «comprar seiscientos litros de leche que entregamos al Banco de Alimentos y este año colaboraremos con los refugiados. Ojalá que podamos llegar a los mil», desea.

Pero no solo están disponibles en esta 'huertolinera' la cosecha de Villa, también colaboran vecinos de la zona: «Me empezaron a comentar que era una pena, porque tienen excedentes y no sabían qué hacer con ellos. Entonces me planteé que, a toda persona que los traiga a la gasolinera, le entrego una tarjeta de descuento para el repostaje».

Amplia variedad

La iniciativa de Villa consigue la aceptación y el respaldo de los clientes, que pueden llevarse productos frescos a casa y además, colaborar con causas sociales. El éxito también tiene como factor la variedad que oferta. Villa planta acelgas, pimientos de Guernika, varios tipos de tomates, lechugas, berenjenas, hierbabuena o fresas, dependiendo de la estación del año.

«Intentamos variedad en el espacio que tenemos, de cincuenta y pico metros por un ancho de medio metro. Ahí tenemos un poquito de todo», explica el ovetense. «También tenemos plantas exóticas y experimentos con cilantro, perejil... Incluso nos ha dejado avellanos para abonarlos».