El Comercio

«Incentivaremos a los ganaderos para que sacrifiquen aquí sus reses»

Cristina Sánchez en una de las salas del equipamiento noreñense.
Cristina Sánchez en una de las salas del equipamiento noreñense. / PABLO NOSTI
  • Cristina Sánchez, Copropietaria del Matadero Central

  • «La actividad del matadero se reanudará a finales de año o principios de 2017; antes sería arriesgado»

Cristina Sánchez (Oviedo, 1981) y su hermana Marta son las nuevas propietarias del Matadero Central desde hace dos meses. Una instalación que tras dos años vuelve a tener vida. Sánchez confía en trasladar la actividad logística a Noreña el próximo mes.

Desde mediados de julio, usted y su hermana son las dueñas del Matadero Central. ¿Cómo encontraron las instalaciones después de dos años cerradas?

Bien, mucho mejor de lo que esperábamos. Estaba un poco anticuada la zona del frigorífico y lo que hicimos fue modernizarla. El resto estamos acondicionándolo, como la ampliación de la zona de atención al cliente.

¿Cómo van las labores de adecuación de las instalaciones?

Muy bien, solo quedan los últimos retoques como panelar las paredes, pintar los suelos y arrancar los motores de las máquinas frigoríficas.

Pagaron 1,3 millones de euros por el conjunto del equipamiento. ¿A cuánto asciende la inversión para ponerlo en funcionamiento?

Cerca del millón en obras y otro en licencias. Lo que más dinero está suponiendo son los permisos, como la licencia de actividad, que va a través de Medio Ambiente.

¿Ya la tiene?

No, terminé ahora con la documentación sobre la depuradora. Tuve que buscar un proyecto que hicieron los anteriores dueños en 2013. Concretamente, es una actualización de la autorización integrada de la instalación. Imagino que quizá tengan que venir a hacer alguna inspección, pero la documentación está.

¿Cree que pueden tener algún inconveniente?

Espero que no pongan trabas. No sé si la normativa habrá cambiado algo, pero sería actualizarlo conforme a la norma.

El primer día que entró como dueña, junto a su hermana, comentó que querían empezar con su actividad de logística desde aquí en otoño, ¿ya tienen fecha?

Calculo que en un mes, porque la semana que viene empiezan a montar y la mudanza es inminente.

La infraestructura que tienen estas instalaciones, en cuanto a cámaras, será un plus para su actividad comercial.

Sí, aquí tenemos seis cámaras y aunque no son todas de congelación, para congelar hay una capacidad de mil quinientos palés.

¿Es mucho más que con lo que trabajan ahora?

Sí, claro. Ahora tenemos una capacidad de trescientos palés.

En cuanto a la reanudación de la actividad del matadero como tal, ¿cuándo tienen previsto que comience el sacrificio de animales?

Lo que hablamos con la consejería es que primero nos instalaríamos para que ellos vinieran a hacer las inspecciones, para comprobar que está todo en orden. Una vez aquí, empezar con la recuperación del registro sanitario del frigorífico. Calculo que hasta últimos de este año o principios del siguiente no será; decir antes sería arriesgarse.

Es una cuestión de papeleo ...

Sí, porque lo relativo a la maquinaria está todo arreglado. Se hicieron las revisiones y arreglos pertinentes y está todo preparado para ponerlo en funcionamiento.

¿Tienen ya definido el proyecto que van a ejecutar en el macelo?

Estamos con ello. Lo que tenemos claro es que vamos a apostar por la ternera IGP, que salga el mayor número posible de ternera asturiana de aquí.

La línea de vacuno está asegurada, ¿alguna más?

Cerdo, por ejemplo, no. Uno de nuestros principales clientes en logística es de cerdo, pero aquí en principio será vacuno. Con el tiempo veremos si ampliamos a otros animales. Hasta que no esté terminado el plan de viabilidad, que está elaborando José Luis de la Pasión, no puedo decir las cifras exactas ni de cabezas ni trabajadores. De momento él ya está visitando a clientes.

Incentivos a los ganaderos

¿Ya están moviéndose entonces?

Sí, porque lo principal es tener clientes. Tenemos algunos, pero estamos movilizándonos para conseguir más. Es más, estamos estudiando un proyecto para incentivar a los ganaderos y tratantes, para que traigan sus vacas y terneros a sacrificar al matadero. Ahora se están matando algunos terneros culones en Valladolid que podríamos asumir aquí.

Están abiertos a todos los usuarios.

Aquí pueden venir supermercados, particulares, ganaderías o tratantes, lógicamente.

Aunque están con el plan de viabilidad, ¿sabe ya el número estimado de trabajadores que necesitarán para iniciar la actividad?

En principio para la zona de matanza calculamos que serán veinte personas. José Luis de la Pasión es quien se va encargar del matadero. Ya habló con alguno de los extrabajadores, y contaremos fuera de la zona de sacrificio con técnicos de calidad y medio ambiente.

Desde que cerró el macelo, el sector cárnico siempre defendió que la importancia de reabrirlo, ¿eso supone más responsabilidad?

Es una responsabilidad muy grande. Creo que vamos a poder hacerlo, la intención y las ganas no nos faltan. Es una inversión muy grande y queremos recuperar la referencia que tenía el Central.

El proceso para adquirir el matadero fue muy largo. ¿Cómo lo vivió, esperando a que el anterior adjudicatario pagara o el juez lo declarara desierto para volver a optar a la instalación?

Pasaron nueve meses desde la primera subastilla hasta la segunda, donde ya se nos adjudicó. En esos meses perdimos, además de tiempo, dinero, porque nosotros estamos de alquiler en otras instalaciones. Si no se hubiera dilatado tanto esto ya podría estar funcionando. Ese tiempo fue horrible, porque tuvimos que escuchar muchas cosas que no eran verdad.

¿Sintieron que los extrabajadores tenían predilección por algún candidato?

Nosotros contamos con ellos porque son necesarios, pero no imprescindibles. Sinceramente, creo que jugaron mal las cartas, porque considero que no deberían haberse posicionado y mantenerse un poco más neutrales.