El Comercio

Trescientos aspirantes a operarios en Siero

El auditorio poleso acogió la prueba, que contó con más de trescientas personas .
El auditorio poleso acogió la prueba, que contó con más de trescientas personas . / SUSANA SAN MARTÍN
  • El Ayuntamiento repite el examen tras el fracaso del úlltimo, con solo dos aprobados

  • Los candidatos coinciden en la mayor facilidad de esta nueva prueba y conocerán los resultados la próxima semana

«Ha sido muy fácil y ha estado mejor organizado». Era una opinión generalizada entre los más de trescientos candidatos que ayer se presentaron al repetido examen para la bolsa de operarios de servicios múltiples del Ayuntamiento de Siero. Las sensaciones no tuvieron nada que ver con las sentidas hace tan solo cinco meses. En aquel momento las protestas fueron varias -solo aprobaron dos personas de 362-, lo que obligó al Consistorio a fijar una nueva fecha. En esta ocasión, la prueba se celebró sin ninguna incidencia y con una mejor organización, lo que provocó los halagos de quienes decidieron volver a probar suerte.

La convocatoria se alargó hasta casi las 17.30 horas y constó de dos fases: una teórica de treinta minutos y otra práctica, de quince. El tiempo para desarrollarlas fue menor que la vez anterior, ya que el número de preguntas también disminuyó. Los candidatos debieron responder una treintena de cuestiones en cada una de las partes. La principal novedad estuvo a la hora de reconocer las herramientas. En la ocasión anterior, los objetos estaban repartidos en una mesa y fueron muchas las protestas por el estado de los mismos. Para solucionar este problema, en esa ocasión se proyectaron diversas imágenes.

«Fue bastante fácil»

Al finalizar el examen, los candidatos mostraban su alegría por el buen desarrollo del mismo. «Venía algo desanimada por lo que pasó la otra vez, pero ha ido muy bien», reconocía Anunciación Gil. Ella había vivido el descontrol anterior: «Salimos con la sensación de que había sido un timo». Algo muy distinto de lo que ocurrió ayer. Misma opinión compartía su compañera, Carmen Villameá, quien reconocía que la prueba había sido mucho más sencilla en esta ocasión. «Si lo tenías un poco preparado podías hacerlo sin ningún problema», aseguraba. A esta vecina de Siero le sorprendió la poca cantidad de mujeres que se presentaron.

José Luis Berdasco y Juan Carlos Freije, ambos vecinos de la capital asturiana, reconocían la escasa dificultad del mismo. «Fue bastante fácil. Trabajé como electricista y conozco este mundillo», afirmaba el primero. En cambio, Freije tuvo que prepararse más, ya que hasta el momento había sido repartidor de bebida: «Tuve que estudiar un poco, pero no ha sido difícil». Como él, Flor Montes compaginó los estudios con cuidar a su hijo de nueve años, quien le hizo prometerle que sacaría un diez. El tribunal de selección también se mostró muy contento por el desarrollo de la prueba. Esperan dar los resultados el lunes o el martes.

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