El Comercio

La zona acotada.
La zona acotada. / PABLO NOSTI

El aparcamiento de Canillejas se reduce un 30% para acoger un negocio portátil

  • Su propietario, quien lo cedió hace cinco años al Ayuntamiento para uso público, pretende sacarle una rentabilidad para, al menos, costear el IBI

El aparcamiento de uso público situado en la céntrica calle de la Marquesa de Canillejas, de La Pola, ha reducido esta semana su espacio en un 30%, donde se prevé la instalación de algún negocio portátil.

Su propietario cedió hace cinco años al Ayuntamiento esa parcela, y otra situada en Les Campes, para que las utilizara como espacio público. El acuerdo se adoptó siendo alcalde Guillermo Martínez y expiraba al concluir el anterior mandato. En la parcela de Les Campes se instalaron juegos infantiles y en la de Canillejas, este aparcamiento con capacidad para unas quince plazas gratuitas en una calle afectada por la zona azul.

Tras las últimas elecciones y finalizado su compromiso de cesión, el propietario planteó alguna fórmula para poder rentabilizar sus propiedades y sufragar, al menos, el importe del impuesto de bienes inmuebles (IBI). La primera idea fue instalar vallas de publicidad, una opción que no hubiera alterado la superficie de estacionamiento, pero el planeamiento urbanístico de Siero lo prohíbe al ser una zona afectada por el plan especial del casco antiguo.

Como solución alternativa, propuso mantener la mayor parte del actual aparcamiento y reservar un trozo, que ya está acotado, para instalar un negocio, que bien podría ser de flores, castañas, churros o un 'food-truck', lo que permitiría al propietario obtener un rendimiento por el alquiler. «Es una manera de que todos podamos salir ganando», explicó ayer a este diario.