El Comercio

La modificación parcial del Plan General abre un debate sobre las medianas superficies

La octava modificación parcial del vigente Plan General Municipal de Ordenación Urbana (PGMOU) recibió veintitrés alegaciones, de las que fueron aceptadas solo dos en su totalidad. El Pleno acordó ayer remitirlo ya a la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado de Asturias (CUOTA) para que emita un informe vinculante.

El punto más controvertido fue la adaptación de la normativa a las directrices sectoriales de la Dirección General de Comercio para resolver los futuros desarrollos de la zona de El Castro, en Lugones, y una finca municipal de Paredes. Al principio del pleno, tomó la palabra una representante de la Asociación Comercio Local Siero, quien interpretó esa modificación como un intento de propiciar la llegada de nuevas medianas superficies al concejo, con el consiguiente perjuicio a un sector del pequeño comercio sumido ya en una grave crisis.

En términos similares se pronunciaron los portavoces de Somos e IU. «Se aprueba el encaje legal a una decisión política y es una excusa perfecta para permitir más grandes superficies», afirmó el concejal de Somos, Javier Pintado.

Por contra, la concejala de Urbanismo, Noelia Macías, explicó que lo que se trata es de «dar seguridad jurídica» tanto a los vecinos como a los promotores y que la modificación «no implica cambio de tipología del suelo, sino que se acota y si indica qué tipo de superficies se pueden poner».

La concejala añadió que el gobierno es «consciente» del problema del pequeño comercio, pero cree que «no se soluciona poniendo puertas al campo y limitando las medianas superficies, que también generan empleo». El reto sería poder «compatibilizar» estas áreas con el desarrollo del pequeño comercio en los núcleos urbanos.