El Comercio

Ana Serrano, en el centro, con Guillermo Martínez, y su nuera e hijo.
Ana Serrano, en el centro, con Guillermo Martínez, y su nuera e hijo. / E. C.

Fallece Ana Serrano, histórica militante del Partido Socialista de Siero

  • Madre del exconcejal Juan Martínez Serrano, llevaba afiliada al partido un cuarto de siglo: «Quiero morir siendo socialista», decía. Tenía 93 años

La histórica socialista Ana Serrano López, perteneciente a la Agrupación Socialista de Siero, falleció ayer a los 93 años. Llevaba afiliada al PSOE durante un cuarto de siglo y quería morirse siendo socialista. En una entrevista concedida a EL COMERCIO en marzo de 2012, durante un homenaje que le hacían sus compañeros, explicó que le había pedido a uno de sus hijos que «mirara a ver lo que había que hacer para afiliarse al Partido Socialista porque nosotros queremos morirnos perteneciendo al PSOE», contaba. Se afilió junto a su marido, Manuel Martínez, que falleció en el año 2004.

La Agrupación Socialista de Siero lamentaba ayer la pérdida de Ana Serrano, a la que describen como «ejemplar y trabajadora, perteneciente a una generación que pasó por muchas dificultades y tiempos muy duros, todo un ejemplo de vida y superación».

Sus compañeros le distinguieron en vida con dos homenajes: el primero con motivo del Día Internacional de la Mujer, en marzo de 2012; y el 21 de diciembre de 2013, cuando se celebró en Carbayín una comida con ella, su familia y militantes socialistas. Su hijo, Juan Martínez Serrano, fue concejal socialista en el Ayuntamiento de Siero y Alcalde de barrio de Valdesoto.

Procedentes de Murcia

La familia Martínez Serrano llegó a Asturias proveniente de Murcia. Manuel Martínez era pastor y Ana Serrano colaboraba con las tareas familiares: su padre era campesino en Fuensanta, cerca de Lorca, y su madre ejercía como matrona y ayudaba en las matanzas a cambio de alimentos, por lo que el matrimonio no veía allí muchas posibilidades de prosperar y decidieron trasladarse a Asturias.

Aquí se instalaron en 1953. Su primera parada fue en Laviana, donde su marido, Manuel Martínez, encontró empleo en el sector de la siderurgia. Más tarde, el matrimonio y sus hijos, Antonio y Juan, se trasladaron a una casa en la barriada de Los Campones, cerca de El Berrón, donde la familia se vinculó definitivamente al concejo de Siero y a la agrupación socialista local.

La capilla ardiente está instalado en la sala número 4 del Tanatorio de Siero. El funeral se celebrará esta tarde, a las cinco, en la iglesia de San Pedro de Pola de Siero y será inhumada en el cementerio parroquial.