El Comercio

Tomás Sergio García con su libro.
Tomás Sergio García con su libro. / PABLOMA UCHA

«Salcedo existía antes de la creación de la puebla de Grado»

  • «En el siglo IX hay un listado de siervos que el rey dona a la iglesia de San Salvador y entre los lugares de origen de las familias está Salcedo»

  • Tomás Sergio García Autor del libro 'El Salcedo Medieval: entidad y ámbito geográfico'

Tomás Sergio García nació en Gijón, pero su familia materna es moscona. En concreto, de Salcedo. Allí, tiene una casa y un día le preguntó a las personas que le rodean la historia de esta localidad. Nadie le supo contestar con exactitud y decidió investigar por su cuenta. Ahora, ha publicado el libro 'El Salcedo Medieval: entidad y ámbito geográfico' que presentará esta tarde en la Casa de Cultura de Grado y con el que se da pistoletazo de salida a las IX Jornadas de Estudios Locales, que se prolongarán hasta el 4 de noviembre. En ellas habrá visitas guiadas, conferencias y presentaciones.

¿Cuáles son los orígenes de esta localidad?

Salcedo es uno de los alfoces que componen el Ayuntamiento de Grado desde el siglo XIII. Pero antes de esta fecha ya existía. En concreto, en el siglo IX hay un listado de siervos que el rey dona a la Iglesia de San Salvador de Oviedo y entre los lugares de origen de las familias se hace referencia a la localidad.

¿Qué más textos se ha encontrado sobre esta etapa de la historia moscona?

En el siglo XI se fundó el Monasterio de Belmonte en Salcedo y la riqueza documental aumentó durante este periodo y el siglo XII. Solo con el primero recopilé más de cuatrocientas citas. Ya en 1250, se crea la puebla de Grado y se forma el concejo con la suma de los alfoces. Cada uno de ellos tiene un alcalde y unos fieles.

¿Y de dónde viene las orígenes de la palabra Salcedo?

Viene de los vocablos sauces y los robledos. Su origen está en el latín.

Hoy presenta su libro, ¿ha recogido en él todos los texto que ha encontrado?

Sí. Yo lo que he hecho es aglutinarlos, además de dar una visión de conjunto del Salcedo medieval, que en esta época también incluía una parte del río Pigüeña. De forma paralela, pongo el lector en contexto con una serie de antecedentes y al final hay una especie de conclusiones con comparaciones.

¿Quién fue el que le animó a dar este paso?

A mí me interesa mucho este territorio y este es un trabajo amateur porque soy licenciado en Historia. Cuando Margarita Fernández Mir publicó su libro empecé a interesarme y indagar. Después, un día me encontré a mi antiguo profesor, Javier Fernández Conde, y le comenté lo que estaba haciendo. Me dijo que le llevase un borrador, ya que esta historia no podía quedar así y este hombre me amplió la perspectiva.