El Comercio

La residencia Edad Dorada elogia «el gran corazón» de Aurelio Quirós

Su familia con el Padre Ángel, Amparo Antuña y Graciela Blanco.
Su familia con el Padre Ángel, Amparo Antuña y Graciela Blanco. / NOSTI
  • El Padre Ángel concelebra una misa con el párroco Pedro Tardón antes de descubrir una placa de recuerdo al exalcalde de Noreña fallecido en 2015

«Era trabajador, responsable y con un gran corazón». Así recordaron ayer los empleados de la residencia Edad Dorada al exalcalde de Noreña, Aurelio Quirós, tras descubrir una placa en su memoria a la puerta de este centro que regenta la oenegé Mensajeros de la Paz y que alberga a 56 personas.

El pequeño homenaje al regidor, fallecido en julio de 2015, se inició con una misa en el patio de la residencia concelebrada por el Padre Ángel y el párroco de Noreña, Pedro Tardón. «Era una buena persona, de los que han querido y se dejó querer, y a Mensajeros de la Paz nos quiso mucho», afirmó su fundador durante la homilía. El sacerdore mierense lanzó un mensaje de esperanza a la familia de Quirós: «La vida de los que creemos no se termina, se transforma».

Tras la celebración religiosa, el Padre Ángel y la viuda de Quirós, Tina Rodríguez, descubrieron la placa encargada por los trabajadores de la residencia en señal de gratitud por todo el apoyo que les prestó el regidor. El origen de este centro fue una vivienda tutelada, con capacidad para veinte personas e inaugurada en junio de 1998, fruto de la coordinación entre el Ayuntamiento de Noreña, que presidía Quirós, y la Consejería de Servicios Sociales. Con posterioridad, el gobierno local gestionó su ampliación, que se ejecutó mediante un convenio entre el Principado y Mensajeros de la Paz. Y se inauguró en 2015, poco después de la jubilación de Quirós. Ayer se recordó que la residencia era «el mayor orgullo» del exalcalde, que la visitaba con frecuencia. Al acto de ayer asistieron la alcaldesa de Noreña, Amparo Antuña; la gerente del ERA, Graciela Blanco; la concejala del gobierno Ana González; el exalcalde y sucesor de Quirós, César Movilla, o el cronista oficial de Noreña, Miguel Ángel Fuente.