El Comercio

Empresarios de la carretera de la estación de Viella reclaman su reparación

Imagen de uno de los numerosos desperfectos que presenta la AS-3 en la calzada.
Imagen de uno de los numerosos desperfectos que presenta la AS-3 en la calzada. / SUSANA SAN MARTÍN
  • Compañías asentadas en la transitada zona lamentan que «el firme está mal, no hay arcenes y pasan muchos coches y tráfico pesado»

«Claro que deberían arreglarla. Llevo aquí cuarenta años y solo he visto reparar algún bache. Así que por más proyectos que hagan no estoy nada seguro de que vayan a arreglarla de verdad». Así contestaba Miguel Sánchez, que como él mismo dice trabaja en una de las empresas -cuyo nombre prefiere no decir y cuyos empleados usan a diario-, sobre el estado de la carretera AS-3, la llamada carretera de la estación de Viella.

Basta darse una vuelta para comprobar su deterioro. Israel Álvarez, propietario de un taller de vehículos de la zona, secunda la petición del arreglo «porque cualquier cosa que sea para mejorar es buena y sobre todo si se trata de esta carretera, por la que pasan muchísimos coches y camiones a diario». De hecho, explica, «por aquí, que yo sepa, no hay ninguna nave vacía y desde que nosotros estamos no hemos visto que hicieran ninguna obra». Tampoco faltan entre las reivindicaciones de quienes se encuentran más cerca de Viella que «el autobús llegue al menos hasta la glorieta, porque giran hacia el centro comercial, cuyos ramales, por cierto, sí se han asfaltado». «Y eso también limita que lleguen más clientes a quienes tenemos los negocios de esos desvíos hacia aquí», añaden.

Ya en dirección al cruce para dirigirse a Granda o Colloto, los responsables de una firma de recambios del automóvil enumeran los defectos detectados en la vía. «No hay más que mirarla para darse cuenta de que necesita una reparación: el asfalto está mal, hay baches enormes, la señalización horizontal cada vez más gastada, no hay arcenes, no hay iluminación...». Incluso por las noches, los propios empresarios dejan programadas sus «luces hasta determinada hora para que no esté todo a oscuras y, a primera hora de la mañana, hasta que amanece, lo mismo». Destacan también que «por aquí se circula a una velocidad demasiado alta para esta carretera. Caminar o ir en bici es bastante arriesgado, así que entre unas cosas y otras lo extraño es que no haya más accidentes».

Otro detalle que tampoco obvian es que «hará cosa de dos años se hicieron obras de saneamiento en la 'vía de servicio' y por algunas zonas el asfalto está empezando a hundirse». No saben exactamente de quién es competencia esa labor, pero sí temen que «siga yendo a más y extendiéndose a otras zonas».

«Es un desastre»

Ayer en la gasolinera tres camiones de gran tonelaje respostaban y otros dos, algo más pequeños, esperaban su turno. «Esto es así todo el día», dice uno de ellos. «Por esta zona nos movemos mucho, hay mucha actividad de camiones. Y cuando giras hacia Granda, más allá a la derecha, es un desastre; pero es lo que hay», dice Óscar Martín con aparente resignación mientras sube de nuevo a su camión.

La semana pasada Foro Asturias anunciaba que presentaría al Principado un proyecto para la mejora integral de esta vía. «Nosotros no sabemos nada de política», concluye Israel Álvarez, «lo que necesitaríamos es que la carretera se arreglara, nada más».