El Comercio

Siero aborda la licencia de obra para un segundo crematorio en La Pola

El Tanatorio Siero, situado junto al cementerio parroquial, donde se pretende construir otro crematorio.
El Tanatorio Siero, situado junto al cementerio parroquial, donde se pretende construir otro crematorio. / PABLO NOSTI
  • El proyecto, que tanto rechazo genera en parte de la población, cuenta con todos los informes favorables, según fuentes municipales

La comisión informativa de Urbanismo del Ayuntamiento de Siero debatirá mañana la solicitud de la licencia de obra por parte de Funerarias del Nalón para la construcción de un segundo crematorio a las afueras de la capital polesa. Esta empresa es la propietaria del Tanatorio Siero, que está situado junto al cementerio parroquial. El horno se ubicaría en la zona del actual garaje.

Según fuentes municipales, el proyecto presentado cuenta con todos los informes técnicos y jurídicos favorables, por lo que el Ayuntamiento de Siero no se podrá oponer a este equipamiento que tanto rechazo provoca en una buena parte de la población, ya que podría incurrir en un delito de prevaricación.

Además, los primeros pasos que se dieron para tramitar este crematorio se remontan ya al anterior mandato, por lo que el proyecto no quedaría sujeto a la posterior modificación parcial del Plan General Municipal de Ordenación Urbana de Siero para que las actividades insalubres y molestas se ubiquen a una distancia mínima de 500 metros de la población.

Tanto este segundo crematorio como el construido por la empresa Funeraria Meana en sus instalaciones -y que obtuvo la licencia de apertura en mayo pasado- recibieron numerosas alegaciones de comunidades de vecinos, colectivos y particulares, así como la oposición frontal de la plataforma ciudadana Crematorios al Llau de la Xente, Non, que reunió más de mil quinientas firmas y protagonizó varias manifestaciones de protesta.

La Coordinadora Ecoloxista d'Asturies, representando a esta plataforma ciudadana, presentó una demanda contra el primer crematorio, que fue admitida a trámite a principios de año por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 6 de Oviedo. Argumentaban motivos de salud y supuestas irregularidades urbanísticas para oponerse a la instalación.