El Comercio

Lugones registró el lunes el peor dato de polución de Asturias

  • Se alcanzaron picos de 211 µg/m3 de las partículas de menos de 10 micras, conocidas como Pm10

La estación pública medidora de la calidad del aire de Lugones arrojó el lunes el peor dato de contaminación de toda Asturias, según denunció ayer la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies, que lleva meses difundiendo las cifras procedentes de esta estación propiedad del Principado.

Según aseguró ayer su portavoz, Fructuoso Pontigo, en esa estación -que es la única que aporta datos en continuo en Siero- se alcanzaron picos de 211 µg/m3 de las partículas de menos de 10 micras, conocidas como Pm10. Y recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció en el año 2005 unos valores límite para este tipo de partículas de 20 ug/m3 de media anual y un valor de alerta de 50 ug/m3 de media en veinticuatro horas.

Pontigo añade que la estación de Lugones arrojó anteayer también los peores valores de toda Asturias para las partículas más pequeñas -las de menos de 2,5 micras y conocidas como PM 2,5-, que alcanzaron picos de 29 µg/m3. Estas partículas se asocian con efectos nocivos para la salud, por lo que la OMS recomienda lograr las concentraciones de partículas más bajas posibles.. Pontigo reconoce que «no llegaron a valores tan exagerados como las Pm10».

El portavoz de los ecologistas lamenta que la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras «niegue la gravedad del problema que supone la contaminación del aire para la comarca y la importancia de los picos de contaminación en la salud». Y menciona los diferentes estudios científicos «que vinculan a la contaminación con pérdida de calidad de vida».

Pontigo insiste en sus denuncias que los datos que facilita el gobierno asturiano en su web -cumpliendo con su obligación de comunicar a diario la contaminación atmosférica y la calidad del aire de la Directiva 2008/50/CE y el R.D 102/2011-, proceden siempre de esta estación «escondida» de Lugones, pero que no se facilitan «de forma intencionada» los datos de las estaciones privadas monitorizadas, «porque son peores que los de las públicas».