El Comercio

Espertar inicia una recogida de firmas para crear un centro de protección animal en Siero

Una vecina se interesa por Rambo, en brazos de Leticia Casielles y a su lado, Marisela González.
Una vecina se interesa por Rambo, en brazos de Leticia Casielles y a su lado, Marisela González. / P. NOSTI
  • El colectivo, que celebra su primer aniversario, ha ayudado a más de un centenar de perros y gatos en situación de abandono y maltrato

El colectivo Espertar Animal está de aniversario y en su primer año en funcionamiento ha ayudado a más de un centenar de perros y gatos abandonados y maltratados entre casos propios y externos. Entre los últimos se encuentra Rambo, un cachorro que fue abandonado en un contenedor de basura en Lieres junto a dos hermanos y que ha tenido un final feliz. «Lo han adoptado, pero hay otros muchos que tenemos repartidos en casas de acogida o tutelados que no tienen tanta suerte y por eso insistimos en que es necesario contar con un albergue que garantice que se encuentran en las mejores condiciones», explican Leticia Casielles y Marisela González, dos de las integrantes de Espertar.

La asociación ha puesto en marcha una recogida de firmas en la que piden apoyo «para crear un centro municipal de protección animal destinado a la recogida y mantenimiento adecuado de animales en situación de abandono y maltrato, que atienda adecuadamente a sus necesidades básicas». En una semana han reunido varios centenares de rúbricas y destacan la colaboración de los establecimientos comerciales y hosteleros que se han ofrecido como punto de recogida. La intención es mantener la campaña hasta diciembre y presentar las firmas en el Registro municipal antes de finales de año. «Sabemos que no es vinculante, pero queremos que se sepa que la gente está concienciada», recalcan.

Aunque el Pleno de Siero aprobó elaborar un estudio de viabilidad para construir un centro a propuesta del grupo municipal Somos, el colectivo desconfía del proyecto mancomunado que defienden PSOE, Foro y PP. «No dejaría de ser una macroperrera; el Ayuntamiento bastante tiene ya con gestionar de forma adecuada sus casos como para compartirlo con otros ayuntamientos», apuntan Casielles y González. Asimismo, señalan que el argumento económico es una excusa. «Dicen que cuesta dinero, pero es que ahora se presta un servicio por el que también hay que pagar y que no se está gestionando de la mejor forma», defienden. El colectivo sostiene que regulando las adopciones a través de una cuota se cubrirían gran parte de los gastos.