El Comercio

Nava distingue como Paisanos del Año a Luis Zapatero y Gumersinda Redondo

La actuación de la Flor del Pumar.
La actuación de la Flor del Pumar. / PABLO NOSTI
  • El XL Concurso de Ganado bate récord de concurrencia con 327 animales y 57 ganaderías, mientras que la feria se queda sin participantes

Luis Zapatero Cuenya, de 81 años, y Gumersinda Redondo del Tejo, de 70 años, fueron distinguidos ayer como Paisanos del Año por el Ayuntamiento de Nava en la clausura de las Ferias de Otoño. Este matrimonio dedicó su vida a la ganadería de leche en el núcleo de Cesa (Cuenya), donde llegaron a criar setenta animales de raza frisona. Vendían la producción a la Central Lechera, Riera, Nestlé, Lagisa y La Polesa. «Vivíase regular, aunque a nosotros diósenos bastante bien», comenta Luis Zapatero, quien empezó a trabajar con 16 años al dejar la escuela. «Pero los que lo tienen ahora viven peor y necesiten de doscientos animales p'arriba», añade.

Ahora están jubilados y residen en Nava, mientras que un hijo prosigue con la ganadería familiar, pero centrada en carne roxa. «Nosotros ahora nos dedicamos a vivir la vida», afirma Gumersinda Redondo. Este galardón se creó en 1995, y tras unos años de interrupción, lo ha vuelto a recuperar el gobierno que preside Juan Cañal.

Seis razas participantes

El Concurso Exposición de Ganado Vacuno -que alcanzaba su cuadragésima edición- batió el récord absoluto de participación con 327 animales y 57 ganaderías de toda Asturias, catorce de ellas de Nava. Concurrieron cincuenta reses más que en 2015, pese a que se fijó un límite de seis animales por ganadería, y las instalaciones del antiguo campo de Grandiella han llegado ya al límite de su capacidad, según explicó la concejala de Medio Rural, Isabel Calleja. Las razas participantes fueron asturiana de los valles (normal y aptitud doble grupa), asturiana de la montaña, frisona, parda alpina y parda de montaña. En total se repartieron 14.000 euros en premios.

La parte negativa fue la ausencia de animales en la feria ganadera de ayer, una actividad en declive en toda la región, salvo algunas citas muy concretas. La animación corrió a cargo de la Escuela de Música Municipal, Fernando Valle Roso y La Flor del Pumar. Y una quincena de bares ofrecieron callos a sus clientes.