El Comercio

La Fresneda, una urbanización 'encantada'

'La niña de cierrín' dejó a algunos «alucinados» y los más pequeños ni parpadeaban.
'La niña de cierrín' dejó a algunos «alucinados» y los más pequeños ni parpadeaban. / P. NOSTI
  • Cientos de personas recorren calles, plazas y casas decoradas para celebrar la fiesta de Halloween y «pasarlo de muerte»

Noche terrorífica, pero terroríficamente divertida fue la que vivió anoche La Fresneda, donde ya a media tarde empezaron a verse los primeros grupos de jóvenes disfrazados para celebrar Halloween, y a los que poco a poco se fueron sumando cientos de personas que disfrutaron de la noche de las ánimas en las 'casas encantadas', en los establecimientos decorados para la ocasión o en el desfile que acogió el centro cultural.

«¡Lo vamos a pasar de muerte!» gritaba un grupo de jóvenes con cicatrices en la cara, moratones varios y ropa rota pero con una vitalidad y una energía que era la que asustaba a los que, con unos años más encima, pensaban en pasarlo bien «pero con más calma, que ya tenemos una edad y llevamos a los peques», dijo riendo Javier Álvarez, que estaba acompañado por su mujer, varios amigos y los hijos pequeños de todos ellos en sillitas «tematizadas» también para la ocasión.

La mayoría, ayer, «alucinó» con las 'casas encantadas'. «¡Cómo se lo han currado!», aplaudió Claudia mientras veía a la 'niña de cierrín', cama incluida, entrando y saliendo de su casa, con todos sus demonios, para desesperación de un sufrido sacerdote.