El Comercio

El Llagar El Quesu cierra porque «el alquiler es inasumible ahora mismo»

El Llagar El Quesu, en Bobes, permanecía ayer cerrado.
El Llagar El Quesu, en Bobes, permanecía ayer cerrado. / SUSANA SAN MARTÍN
  • Los gestores del negocio quieren comprar el edificio, pero la dueña rechaza su venta «porque esto fue de mis padres y la felicidad de mi marido»

Tanto la propietaria del edificio donde está ubicado el Llagar El Quesu como los hasta ahora gestores del restaurante están de acuerdo en que el motivo por el que se ha cerrado el establecimiento, tras 39 años de actividad, responde a una falta de entendimiento respecto a las condiciones económicas del inmueble.

Oliva Menéndez, dueña del local, explicó ayer que los gestores de El Quesu «me dijeron que me lo compraban y que si no se tendrían que marchar». Descarta venderlo «porque esto fue siempre de mis padres y no quiero irme de aquí a mi edad», añadió. Además, fue su marido «quien empezó el negocio y ahora a mí me da pena verlo cerrado, porque aquí venían a diario coches y más coches. Estaba siempre lleno y a mi marido no había cosa que le hiciera más feliz que ver esto funcionar».

Negociación

Por su parte, uno de los socios de la empresa gestora, Llagar El Quesu, S.L., confirma que se hizo «una oferta de compra» del edificio porque «teníamos un contrato de arrendamiento de industria que finalizó el día 31 de octubre y el alquiler es muy alto». Por esta razón, aseguró que «seguir como inquilinos en el llagar con esa renta es inasumible para nosotros, los tiempos han cambiado y ahora las cosas ya no van como antes».

Respecto a los trabajadores manifestó su «compromiso con ellos» porque «son también el alma del local y tenemos muy buena relación». «Este mes de noviembre les hemos dicho que constará como de vacaciones».

Agregó Vigón que el precio del alquiler del local «es muy alto, pero tanto mi socio como yo confiamos en poder seguir negociando a lo largo de este mes y no hacer el problema más grande de lo que es». Abrió así la puerta a una solución a un cierre que es una «falta de entendimiento económico. Tenemos que ser todos prudentes e intentar negociar de nuevo para ver si conseguimos llegar a un acuerdo».