El Comercio

La exposición tuvo afluencia de público desde la apertura.
La exposición tuvo afluencia de público desde la apertura. / SUSANA SAN MARTÍN

Pañeda contra la sequía y la lluvia

  • La Sociedad Micológica mostró casi 400 tipos de setas, pese a la falta de humedad, y atrajo público a la exposición a pesar del mal tiempo

Fiel a su cita otoñal, la Sociedad Micológica de Pañeda organizó ayer su reputada exposición de setas en las antiguas escuelas, donde lograron clasificar cerca de cuatrocientas especies, de las que una veintena eran novedad en la veterana muestra.

Esa cantidad sorprendió a los propios organizadores, que salieron en las vísperas por distintos lugares de Asturias y León condicionados por la sequía y la falta de humedad. «Pensábamos que no iba a ser posible alcanzar cifras parecidas a las del año pasado, porque no acababa de llover», explicaba ayer uno de sus expertos, Antonio Sánchez, quien reconocía que sí faltaron especies «relativamente comunes que no vimos». Por contra, hallaron esa veintena de hongos que, sin ser desconocidos para los expertos, nunca se habían expuesto en Pañeda Nueva, entre ellos, la 'telephora anthocephala' o la 'lepiota pseudofelina'.

La lluvia, tan añorada para el trabajo de campo, hizo acto de presencia ayer durante toda la exposición, lo que no impidió que se registrara una aceptable afluencia de visitantes. La muestra se distribuía según los cánones micológicos. En la margen derecha, se presentaban las setas con poros en transición hacia las de láminas, y de esporas blancas a negras, para saltar a las lepiotas y las amanitas, «que vuelven a tener esporas blancas», subrayaba Sánchez.

Y en la margen izquierda se ubicaban las novedades, las tóxicas y las alucinógenas, y las de formas diversas. El apartado de especies tóxicas se amplió en esta ocasión y mostraba unos champiñones (agaricos), cuya ingesta puede provocar problemas gastrointestinales. Desmontaban así una creencia muy extendida de que todos los champiñones son comestibles. Sánchez explicaba las características de los agaricos tóxicos: «Tienen un amarillo muy intenso que desaparece por frotación a los pocos minutos y huelen a fenol, incluso después de cocinarlos siguen oliendo mal». En esa misma mesa se encontraba la 'armillaria mellea', que provoca efectos patógenos en plantas y árboles.

De panales a excrementos

Había hongos de una gran belleza como la 'favolaschia calocera', que recuerda a un panal de abejas en miniatura, o la anaranjada 'aleuria aurantia'. Y otros con formas curiosas como la 'daldinia concéntrica', que se asemeja a un excremento.

Otro de los organizadores, Juan Rodríguez, coincidía en su pesimismo inicial. «Sabíamos que el año se presentaba mal con mucha seca, fue más difícil clasificarlas esta vez que cuando tuvimos el récord con más de 425 especies», comentó. En sus veintisiete ediciones, llevan ya 1.260 especies clasificadas. Y la enseñanza que les deja este año es que tienen que empezar la identificación el sábado por la mañana. «Y así vamos a seguir porque con doce horas no da tiempo», dijo. También agradeció el apoyo de otras sociedades micológicas, que les llevan alguna especie recogida.

La sociedad de Pañeda fue fundada por una veintena de miembros que siguen desde los orígenes. No tienen socios, pero sí les gustaría que llegara un relevo generacional que no acaba de producirse. Ellos siguen desarrollando una labor didáctica con los más pequeños y hoy reciben al colegio Palacio de Granda.