El Comercio

José Urbano D. S., ayer, a su salida del Juzgado de lo Penal.
José Urbano D. S., ayer, a su salida del Juzgado de lo Penal. / ROJAS / PIÑA

«Yo no maté a nadie, tengo la conciencia muy tranquila»

  • José Urbano D. S. acepta dos años de prisión por la muerte de un menor en su casa de Pola de Siero tras consumir drogas

La Fiscalía le pedía cuatro años de cárcel por haber proporcionado marihuana a un menor de edad, que falleció en la casa del procesado en Pola de Siero debido a un edema pulmonar tras consumir la droga. Sin embargo, la condena quedó rebajada: José Urbano D. S. aceptó ayer, ante el juzgado de lo Penal, dos años de cárcel tras acreditar que «es un toxicómano de larga duración, desde el año 1992 ha estado en tratamiento para desintoxicarse en varias ocasiones». La Fiscalía aceptó la reducción de la pena,

Esta circunstancia actuó de atenuante durante la vista, ya que pudo suponer «un aminoramiento de las capacidades» del acusado en el momento de los hechos. También influyó que «el testigo principal de los hechos, un hermano de la víctima, no acudió al juicio, por lo que no ha podido acreditarse que, tal y como se decía en la acusación, mi cliente proporcionara drogas a un menor», aseguró el abogado de la defensa.

Tras la conformidad entre las partes, secundada por la acusación particular, la petición de cuatro años de prisión inicial fue rebajada a dos. Dado que el acusado no tiene antecedentes, la pena se suspende condicionalmente por un periodo de tres años en el que no podrá cometer ningún delito, ya que de hacerlo iría inmediatamente a prisión. El acusado fue condenado también a pagar una multa de cien euros y las costas del proceso judicial.

A su salida del Juzgado de lo Penal de Oviedo, José Urbano se paró ante los periodista: «Yo no he matado a nadie, tengo la conciencia muy tranquila», aclaró, además abundó que lleva «diez años desenganchado».

En octubre de 2012

Los hechos tuvieron lugar en octubre de 2012 cuando un joven de 16 años, al que supuestamente José Urbano D. S. había proporcionado drogas, amaneció muerto en el domicilio del sierense a causa de un edema pulmonar agudo «por reacción adversa al consumo de drogas», tal y como apuntaba la Fiscalía.

En aquel momento, el enjuiciado y la víctima mantenían una relación de amistad y el Ministerio Fiscal, en su escrito de acusación, precisaba que el acusado proporcionaba presuntamente al menor diversas sustancias, «esencialmente cannabis y, en ocasiones también alguna de las pastillas» que el propio Urbano D. S. «tenía pautadas dentro de su tratamiento de desintoxicación».

Estos hechos eran considerados como constitutivos de un delito contra la salud pública, que supondría una pena de uno a tres años de prisión, pudiendo ser mayor «si las sustancias se facilitan a menores de dieciocho años», tal y como sucedía en este caso.