El Comercio

Los «errores en el censo» anularon la votación sobre el antiguo potro de herraje de Ables

  • Ante esta situación, Fernández, «con la intención de no dejar a nadie fuera de la votación» consideró que lo mejor sería «comprobar el lunes (por ayer) en el Ayuntamiento quiénes faltaban y garantizar que pudieran votar en otro momento»

Tras la votación realizada el domingo en Ables, con la que los vecinos debían decidir si se volvía a colocar en su ubicación el antiguo potro de herraje, y que fue declarada nula por la concejala de Participación, Isabel Fernández, debido a un problema con el censo, la edil explicó ayer que según fue avanzando la votación, «nos dimos cuenta de que había vecinos que no estaban en el listado y, a la vez, había otros que figuraban en él y llevaban tiempo empadronados en otros sitios». Ante esta situación, Fernández, «con la intención de no dejar a nadie fuera de la votación» consideró que lo mejor sería «comprobar el lunes (por ayer) en el Ayuntamiento quiénes faltaban y garantizar que pudieran votar en otro momento». Y si se hacía así, habría sido «sin abrir en ningún momento la urna ni hacer el escrutinio», aclara, «porque habríamos encargado su custodia a la Guardia Civil», aclara.

La concejala destaca también que someter la instalación del potro y la báscula votación «es un proceso del que nadie puede dudar» y como delegada del área quiere «que sea limpio, sin errores», recordando además que si no estuviera en su ánimo que los vecinos decidieran, «no sería necesario ni hacer votaciones ni hacer nada, pues el equipo de gobierno tiene potestad para decid acerca de este tema.

Finalmente, y detectando más errores en el censo según transcurría la mañana, Fernández consideró que en esas circunstancias «la votación estaba viciada y lo mejor sería anularla» para comprobar qué había pasado «y hacerla con todas las garantías en otro momento», por lo que levantó un acta de lo sucedido y, de común acuerdo con los vecinos, «y para que el posible resultado no condicionara otro proceso, la urna solo se abrió para quemar las papeletas, nada más», concluye. La previsión es realizar una nueva votación a primeros de años, una vez pasadas las fiestas navideñas.