«Me ha sorprendido lo difícil y lo duro que es ejercer de alcalde»

El alcalde de Siero, Ángel García, en su despacho del Ayuntamiento.
El alcalde de Siero, Ángel García, en su despacho del Ayuntamiento. / P. Nosti
  • Angel antonio García González, alcalde de Siero

  • «Si, llegado el caso, lo de incorporar al gobierno al edil del PP Javier Seoane pueda ser la opción que dé mayor estabilidad a Siero, no tengo ninguna duda de que lo haré»

Ángel Antonio García González (Mieres, 1974) es el alcalde socialista de Siero desde 2015. Con anterioridad, fue concejal del Ayuntamiento entre los años 2007 y 2015.

¿Cómo valora estos dos primeros años de mandato?

Positivamente, lo que no quiere decir que sea fácil. Lo más importante es lograr la estabilidad y una gestión, que yo considero buena, con un alto grado de ejecución presupuestaria.

¿Qué más le ha sorprendido desde que ocupa el cargo?

Lo difícil y lo duro que es ejercer de alcalde. Desde fuera, puede parecer que uno tiene mucho poder y, por decirlo de alguna manera, que manda mucho, pero la realidad es que hay que estar muy encima y luchar para conseguir llevar adelante los proyectos. No basta descolgar un teléfono y dar una orden, sino que luego tienes que descolgarlo muchos más días para insistir en que eso se realice. Y luego hay multitud de problemas y de gestiones, porque la propia administración es lenta al ser muy garantista, cosa que ya conocía, pero no desde la perspectiva del alcalde, que ya es más global y donde eres el último escalón. Cuesta trabajo mover la maquinaria. Ahí tenemos pendiente una tarea importante de mejorar la gestión y el funcionamiento, que es uno de los objetivos del equipo de gobierno. Nunca me cansaré de decir lo importante que es la política, pero también lo dura que es.

¿Ha aprendido alguna lección política de su pacto de gobernabilidad con Foro Asturias?

Por supuesto, varias. Que uno tiene que estar en permanente cambio, pero en cualquier faceta de la vida, y abierto a moderar su discurso. Debe haber una continua evolución para mejorar. Una vez leí que si uno se mantiene rígido en política, se acaba partiendo; por lo tanto, hay que ser flexible y tener claro cuál es el objetivo; en este caso, gestionar el Ayuntamiento de la mejor manera posible. Y eso solo se consigue teniendo una estabilidad institucional que te permita sacar las cosas adelante. Si me aferrara a cuestiones ideológicas, sentimentales o de programa, no saldría nada y estaría fallando al objetivo principal de ser alcalde o de gobernar: intentar mejorar la vida de los ciudadanos del concejo de Siero.

Lo que no deja de ser llamativo es que este pacto constituya una singularidad en la política asturiana y española.

Yo lo veo como una virtud. Sí es algo peculiar si miramos al momento en que se hizo, que fue en 2015, porque hoy en día ya parece que la gente lo entiende mejor. Cuando tomamos la decisión, yo tuve bastantes problemas, pero lo tuve claro desde el primer momento como la mejor opción posible, y que por llegar a un acuerdo con Foro no tenía por qué ser ni mejor, ni peor socialista, ni mejor, ni peor alcalde. Nos presentamos con un programa electoral y lo estamos respetando, y me siento muy satisfecho de la decisión adoptada en aquel momento y de la relación de lealtad y de buena convivencia que hay con Foro y con otros grupos. Están siendo leales y muy constructivos.

¿La oposición de Siero es la que le recomendaría el médico?

No, el médico me recomendaría que ni siquiera me dedicase a la política, porque no suele ser bueno para la salud. La ‘nueva política’, que algunos demandan, lo que requiere es tomar también nuevas actitudes de oposición, no solo de gobierno, y entiendo que debería buscar sacar las cosas adelante, no criticar constantemente o que no salgan.

En su partido no ha gustado su propuesta de incorporar al gobierno al concejal del PP Javier Seoane si se pasa al grupo mixto. ¿Va a mantener esa oferta?

En mi partido, algunos tampoco vieron bien que llegase a un acuerdo con Foro, pero yo soy el alcalde. Intentaré, siempre que pueda, consensuar con mi partido, pero el alcalde tendrá que tomar las decisiones que considere oportunas. Hay que diferenciar el ámbito del partido de dónde comienza la figura del alcalde. Soy y he sido siempre una persona muy leal a mi partido, pero también soy leal a mi cargo y a la institución. Por lo tanto, no digo que lo vaya a meter, pero, si llegado el caso, esa pueda ser la opción que dé mayor estabilidad a Siero, no tengo ninguna duda de que lo haré.

¿No sería lógico también que la edil liberada de Foro asumiera alguna competencia de gobierno?

En un primer momento, una de las opciones que se barajaron fue la del reparto de competencias, pero quedó descartado por distintas cuestiones. Su remuneración es por todo el trabajo que está haciendo, que es mucho. En la mayoría de los grandes ayuntamientos de este país, hay muchos concejales de la oposición liberados y sin responsabilidades de gobierno, no lo hemos inventado en Siero, pero aquí tendríamos que levantar un poco más la vista.

Comisión de Urbaser

Qué piensa de la comisión aprobada por el Pleno para investigar la prórroga del contrato de la basura con Urbaser?

El expediente está enviado íntegramente desde 2015 a la juez que investiga el caso, que lleva muchos años de instrucción. Y ha estado a disposición de cualquier grupo. No creo que obedezca a una búsqueda de transparencia y me parece que hacemos un uso indebido de estas cuestiones. A alguno le interesa judicializar la vida política para conseguir lo que los ciudadanos no le han dado en las urnas, o como único argumento para presentarse ante la ciudadanía. Quien quiera ser juez o fiscal, que se presente, pero el político está para hacer política. Creo que no velar por la presunción de inocencia es un juego muy peligroso.

¿Cree que se debería haber vuelto a sacar a contratación al cambiar el modelo del servicio?

Fue un tema que, en aquel momento, no despertaba dudas sobre la legalidad, ni nadie las manifestó sobre el procedimiento. Solo se habló de si el sistema de recogida era mejor o peor.

Las acciones del alcalde

En un pleno reciente declaró que es socio de CAPSA. La oposición afirma que no figura en su declaración de bienes.

Tengo acciones declaradas de SAT (Sociedad Agraria de Transformación), CAPSA no es una empresa que cotice en Bolsa. Tengo dos participaciones de la SAT: una la heredé de mi abuelo y la otra la suscribí yo como trabajador. La oposición debería informarse, porque hay mucho ignorante con derecho a opinión. Fueron los de Somos y pobres de nosotros como gobiernen, porque van a imponer la policía política, no tengo ninguna duda. Cuando no hay argumentos políticos, se intenta desgastar a los que estamos con lo que sea.

¿Qué pasará si la auditoría del Patronato Deportivo aboga por cerrar instalaciones o subir las cuotas?

Lo que pretendo con la auditoría es poner el foco en un problema que hay que abordar, pero que tiene solución. Y como hay mucha demagogia, tiene que hacerse de esta manera. No creo que haga falta una auditoría para conocer los puntos débiles del Patronato, pero si va ayudar a tomar medidas y a garantizar su futuro, bienvenida sea. Las grandes partidas son las de personal, energía eléctrica, actividades y limpieza. No es muy difícil saber cómo se pueden reducir. Eso por la parte del gasto; y por la de los ingresos, la principal fuente de financiación es el Ayuntamiento y las cuotas. Y siempre defenderemos un Patronato público y sostenible.

¿Veremos algún día el polígono industrial de Bobes?

A día de hoy, lo veo difícil a corto plazo, no por el polígono en sí, que tiene el mejor sitio de Asturias, sino por la situación económica.

¿Y los accesos a Intu Asturias?

Hay gente que ve a Intu Asturias como el ogro, pero vamos a ser objetivos y no entrar en la lucha pequeño-gran comercio, porque entonces habría que introducir otro elemento, el comercio electrónico, que es el que va a acabar con todo, con el pequeño y con el grande. Intu Asturias genera en torno al medio millón de euros de ingresos anuales, vía impuestos. Fueron tres millones en los últimos seis años. Y trabajan allí más de 1.500 personas. Por lo tanto, es muy importante para Siero y ojalá que los accesos se mejoren para que siga creciendo, porque tiene posibilidades.

Si el Principado declina concluir el parque periurbano de La Pola, ¿lo hará el Ayuntamiento?

Vamos a pelear para que el Principado asuma la finalización del parque, no barajamos otra opción, porque era un compromiso escrito del Plan A del 2010.

Hablando de planes, ¿maneja un plan B si vuelve a quedar fuera de la financiación europea el proyecto ‘Lugones en red’?

El Ayuntamiento debe estar muy atento y dedicar esfuerzos para intentar captar subvenciones de ámbito estatal o europeo. En Europa es donde hay más ayudas para ayuntamientos de nuestra dimensión. Tenemos que tener una administración ágil, que domine los procedimientos y preparada para optar a este tipo de subvenciones, que salen periódicamente.

Ciudad deportiva del Real Oviedo

El supuesto interés del Real Oviedo por construir su ciudad deportiva en Siero, ¿no pudo ser un señuelo del club para acabar quedándose en Oviedo en condiciones más ventajosas?

No. Cuando algún grupo salió a criticar la fórmula o a decir que esos terrenos eran públicos, compañeros suyos de Oviedo ya han visto la fórmula: una concesión por un número de años. ¿Qué pasaría si mañana dijera: igualo la oferta? El problema no es ese, sino que la revisión del Plan General, que tiene que poner en valor el suelo para que pueda darse ese uso, va lenta. A día de hoy, no estamos en disposición de decirles: ‘Ya, entrad mañana aquí’, y eso es un hándicap para nosotros. Yo siempre dije que la fórmula elegida sería la más ventajosa que la ley nos permita, y mantengo lo dicho si el Real Oviedo sigue queriendo venir a Siero. Entiendo que si lo hace el Ayuntamiento de Oviedo, nosotros también lo podemos igualar.

¿Mantiene alguna esperanza todavía de que venga a Siero?

Sí, pero vuelvo a insistir en las trabas que algunos pusieron desde el primer día, cuando compañeros suyos de Oviedo son los que luchan ahora para que vaya a El Asturcón. Parece que hay grupos de la oposición de Siero que no quieren que venga el Real Oviedo.

Se habla mucho de las numerosas obras ejecutadas en Siero con deficiencias y que obligan a despilfarrar dinero público.

Tiene una explicación. La administración es muy garantista y vigilante en los procesos de licitación. Y, además, como consecuencia de la crisis, hemos incidido en que esas licitaciones valoren, fundamentalmente o únicamente, el precio. Lo que ocurre es que las empresas han entrado en una dinámica de tirar los precios. Yo distingo esa fase de la licitación, que en Siero hemos dado pasos muy importantes en la transparencia, pero eso tiene que acompañarse de una segunda parte, que es un mayor control y fiscalización de la ejecución. Yo les estoy insistiendo mucho a los técnicos y se está trabajando en ello, pero también es verdad que tenemos muchas obras en marcha con pocos técnicos. Habría que reforzar ciertas áreas. Hemos contratado, por primera vez, una supervisión de obra externa para que nos ayude a controlar. Pero esas deficiencias no nos suponen más gasto, porque se están reparando con cargo a las garantía o los avales.

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