El Comercio

Adiós a Ramón García Montes, «ejemplo de compromiso y conciliación»

Ramón García Montes, en una imagen en la estación del ferrocarril de La Pola.
Ramón García Montes, en una imagen en la estación del ferrocarril de La Pola. / PABLO NOSTI
  • El presidente de la Agrupación Municipal Socialista de Siero falleció ayer a los 89 años, tras una vida de lucha contra la dictadura franquista

«Siempre transmitía conciliación, diálogo, buen talante y entendimiento para resolver las diferencias». Así recordaba el alcalde de Siero, Ángel García, al presidente de la Agrupación Municipal Socialista, Ramón García Montes, fallecido ayer a los 89 años en la residencia Palacio de Leceñes. «Para mí, siempre fue un ejemplo de persona comprometida, que ayudaba a mejorar la sociedad que nos rodea; era buen ciudadano y buena persona, además de buen socialista», añadió el regidor.

El secretario general del PSOE de Siero, Roberto García Morís -quien propuso al fallecido para la presidencia municipal del partido en 2012- manifestaba ayer su dolor por la pérdida y le calificó también como «una persona ejemplar, que deja un legado importante en la lucha por la libertad y en su contribución a la memoria histórica». Y aseguró que el fallecido «ha estado pendiente de la actualidad en general, y también de la del PSOE de Siero, hasta su último momento».

El exdiputado regional socialista y colaborador de opinión de EL COMERCIO, Faustino Álvarez, recordaba que Ramón era el último que quedaba de una familia de siete hermanos. «Yo le tenía mucho cariño a esa familia, que era una institución del socialismo en Siero y que simboliza la evolución en Asturias, desde el 34 hasta la resistencia dura contra el franquismo», manifestó.

Ramón García nació en 1927 en La Güeria de Carrocera (San Martín del Rey Aurelio) en el seno de una familia socialista represaliada. Su madre fue asesinada a golpes y el padre tuvo que huir a Francia. Colaboró con la guerrilla de adolescente y participó en las huelgas asturianas. En 1962 tuvo que abandonar España para evitar su detención y trabajó de forma clandestina en Alemania. De ahí pasó a Bélgica, donde trabajó 22 años, hasta su regreso a España en 1985, primero a Vélez (Málaga) y desde 2007 en El Berrón. Su azarosa vida ha quedado reflejada en tres libros autobiográficos: 'Semilla de rosas rojas', 'Ángeles rojos sin alas para volar' y 'Una vida marcada por la esperanza y el amor por la paz'.

Capilla ardiente en La Pola

La capilla ardiente se encuentra instalada en la sala 4 del Tanatorio Siero. Y los restos mortales serán trasladados mañana, a las 14 horas, hasta el Tanatorio La Florida, de Sotrondio, donde será incinerado. Y sus cenizas serán esparcidas el domingo, a las 15 horas, en la Casa Quemá, de San Martín del Rey Aurelio, por expreso deseo del fallecido.

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