«Es deseable mayor control policial en La Fresneda»

Pintadas en una zona de bajos en La Fresneda.
Pintadas en una zona de bajos en La Fresneda. / E.C.
  • El edil de la Plataforma vecina de La Fresneda cree que las pintadas y actos vandálicos también se producen en otras zonas del concejo

La situación de las pintadas en La Fresneda y los actos vandálicos contra las instalaciones de la urbanización más poblada de Asturias ocupa y preocupa al Ayuntamiento de Siero que, en varias ocasiones, ha acometido reparaciones y trabajos de pintura para rehabilitar varios lugares del entorno.

La situación toca especialmente de cerca al concejal de la Plataforma Vecinal de La Fresneda (PVF), José Carlos García de Castro, que apuntó ayer que su manera de verlo es «la misma que la de la asociación de vecinos de la zona». En su opinión, a la hora de combatir en La Fresneda estos actos «que se producen en otras localizaciones del concejo y limítrofes», sería «deseable que hubiera un control policial durante más tiempo». Recalcó, no obstante, que «es cierto que el incremento de la vigilancia policial puede mejorar la situación, pero la educación y el respeto tiene que primar por encima de todo. Es necesario hacer una llamada a la convivencia». García de Castro lamentó que el rebrote del vandalismo y las pintadas en la urbanización se haya producido cuando desde el Ayuntamiento de Siero «se había conseguido que las partes deterioradas de la urbanización se recuperasen».

Los actos vandálicos en La Fresneda han llevado a los vecinos de la urbanización a denunciar en repetidas ocasiones la situación. En este sentido, los portavoces vecinales reconocen que en muchos casos los esfuerzos del Ayuntamiento de Siero a la hora de reponer los destrozos parecen suponer una especie de estímulo para los grupos de menores de edad que, según dichas fuentes, parecen estar detrás de estos actos. El vocal de la Asociación de Vecinos de La Fresneda, Tony Gómez, señaló ayer a este diario que, desde los últimos episodios de violencia contra el mobiliario urbano, «parece que la cosa se ha calmado un poco». Entre los elementos más sensibles afectados por las conductas incívicas en la urbanización se encuentran las marquesinas del autobús, especialmente si se tiene en cuenta su elevado coste de reparación e instalación.

Los vecinos de la principal urbanización del Principado, con cerca de 5.500 habitantes, creen que la presencia policial en la zona debería ser mayor, especialmente por la noche y en según qué zonas. De hecho, el portavoz vecinal reconoce que la idea de organizarse entre los vecinos «para hacer patrullas vecinales» se ha discutido en alguna ocasión, si bien se ha abandonado esa posibilidad por la dificultad organizativa y los riesgos de todo tipo que conllevaría.

Las zonas más afectadas se sitúan en la parte de atrás del centro de estudios, cerca del centro cultural o en los bajos de la calle Camino de San Juan.