El Comercio

Güevos Pintos de estreno y en asturiano

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El nuevo párroco de Pola de Siero bendice los Güevos Pintos. / Pablo Nosti.

  • El nuevo párroco utilizó la llingua en su bendición y pronunció un discurso muy aplaudido

  • El sacerdote sorprendió a los presentes cuando pidió que el Museo de los Sifones de'Lelo' Cuesta «nun se pierda nel olvidu» y mencionó a Clavelina y su lucha contra Sucesiones

La Pola vivió ayer una multitudinaria jornada de los Güevos Pintos con la meteorología favorable y algunos alicientes que sirvieron para enriquecer esta fiesta, declarada de Interés Turístico Nacional desde el año 1968. La atención matinal recayó en el estreno del párroco de San Pedro Ápóstol de Pola de Siero, Juan Manuel Hevia Fisas, en la bendición de los Güevos Pintos en asturiano. Y gustó mucho su intervención a la gente que abarrotaba la Plaza del Ayuntamiento. Fue en verdad un debut de 'mucha altura'.

El protagonista comenzó su aloción con humildad: «Ya sabéis tós que soi nuevu n´este de bendecir los güevos pintos... y que´l respetu que-y tengo a esta bendición ye pergrande y el mieu, que también ye pergrande, va por dientro». Recordó su llegada a la villa en octubre pasado y su respuesta cuando le dijeron que, entre sus atribuciones como párroco, figuraba presidir este acto: «Dixi que s´había que bendicir los güevos na nuesa llingua... bendicíense, porque a Dios nun-y falten entenderes como a nós, dalguna vegada, y equí toi de mano».

Y rememoró a sus antecesores en la bendición bromeando con sus dos metros de estatura: «Anque yo sía más altu, nun creo que-yos llegue a soler de los zapatos a Don Carlos o a Don Xuan Bautista, que Dios los tenga na gloria, nin a Don Sergio nesto de traévos fechos d´actualidá y sacayos punta a cada unu d´ellos y metéme en llamuergues pa dexar títere ensín cabeza y, al meyor, nun ser capaz de salir d´ellos».

Anunció, por tanto, que no iba a pronunciar «grandes requilorios sobre la vida polesa», pero lanzó una advertencia: «Anque eso sía enagora, dexáime un poquiñín de tiempo más...y pal añu que bien, si Dios quier, yá vamos dir arreyando cabos, que habélos, haylos».

Y ya entró en materia sobre temas de actualidad con una primera mención a la sierense Clavelina García, que se ha convertido en un símbolo nacional de la lucha contra el Impuesto de Sucesiones, tras un reportaje publicado por EL COMERCIO en noviembre del pasado año. «La nueva paisana punxo La Pola de boca en boca por eso de los impuestos que llamen de sucesiones, los heriedos que llamamos nós, menudos heriedos, si yá yeren complicaos, agora más inda», dijo.

Pasando a asuntos universales, se refirió al trato desigual por el lugar de procedencia: «Asina de mano ye inxustu en concencia, por vivir nun sitiu o otru trátasenos distinto». Y añadió que las diferencias «son lo que tá de moda, y de moda pa tou, la cuestión ye parecer distintu, aportunar no que nos estrema y nun dir a lo que los xune, cuando más pasiquinos damos nel tiempu, más estremamos, nun acabamos d´aprender». Y lo remató reprobando la proliferación en el mundo de «murios y puertes, idees y pallabres que nun paren d´estremar».

Víctimas de Siria y Egipto

«Y mientras...lloren los de siempre», prosiguió refiriéndose a las víctimas de la guerra fratricida de Siria: «Siria sigue ahí, gas pa toos, como va pocos díes, neños y mayores...y agora entró n´escena´l Trump y dalgunu más y el de de Corea por que nun falte nengunu». Y también tuvo palabras para los cristianos asesinados en Egipto el domingo de Ramos: «Atoparon la muerte a bombazos, muyeres de nuevu asesinaes, callaes y dolientes, porque los homes, eso créense ellos, son más qu´elles».

Y cuando ya parecía que iba a pasar a la bendición propiamente dicha, el párroco sorprendió a los presentes con la reivindicación de un espacio digno para el Museo de los Sifones, propiedad de Aurelio Cuesta Martino, que cerró sus puertas la semana pasada. «Algo habrá que facer colos 22.000 sifones del proble Lelo...digo yo por que nun se pierdan nel olvidu», sentenció.

Seguidamente, se entregaron los premios del LV Concurso Escolar de Güevos Pintos, patrocinado por Caja Rural. Y después actuó el grupo folclórico El Ventolín, que ayer inauguró su XXXVIII Semana del Folclore Astur, que este año está dedicada a los instrumentos tradicionales. El acto central se clausuró con la espicha de sidra repartida gratuitamente desde el hórreo del Ayuntamiento. El Ventolín ofreció durante toda la mañana, en la Casa Municipal de la Cultura, el trigésimo quinto matasellos especial concedido por la Dirección General de Correos y Telecomunicaciones.

La bendición contó con presencia institucional encabezada por el alcalde de Siero, Ángel García, y varios concejales de la corporación municipal; el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez; y los alcaldes de Sariego, Saúl Bastián; Noreña, Amparo Antuña; Nava, Juan Cañal; Villaviciosa, Alejandro Vega, y de Bimenes, Aitor García. Este último y el regidor anfitrión iban con el traje regional. También estuvo presente la Reina de las Fiestas, María Bango Fernández, auxiliando al párroco en la bendición.

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