El alcalde de Siero aboga por traer a Bobes proyectos internacionales

El alcalde de Siero aboga por traer a Bobes proyectos internacionales
El alcalde de Siero, Ángel García, ayer en Gijón, durante la entrevista con Juan Neira. / JORGE PETEIRO

«No parece razonable que el polígono se llene con pequeños autónomos, hay que salir fuera», afirma Ángel García en 'La Lupa', de Canal 10

JOSÉ CEZÓN GIJÓN.

El alcalde de Siero, el socialista Ángel García, destacó ayer la gran oportunidad que representa el polígono industrial de Bobes para el futuro económico de la región. «Bobes es más que Siero, es el terreno que tenemos en Asturias para intentar ofertarlo en el mercado nacional e internacional», declaró en una entrevista en el programa 'La Lupa', de Canal 10. Para el regidor, «no parece razonable» que esa superficie de más de un millón de metros cuadrados «se vaya a llenar con pequeños autónomos, sino que hay que salir fuera a buscar proyectos de ámbito internacional».

En plena licitación de las obras de urbanización de una fase del polígono, tras más de cinco años paralizadas, García afirmó que «es un expediente que hay que luchar en el ámbito político para sacarlo adelante y que vengan empresas a generar riqueza y empleo». Y eludió valorar la fórmula elegida por Sogepsa de pago con parcelas. «Desconozco los pormenores de la operación», dijo. Más adelante, añadió que Siero tiene «un poco de ventaja» a la hora de acoger empresas importantes por su centralidad, superficie llana y óptimas comunicaciones.

Las singularidades del concejo de Siero y su enorme potencial económico fueron dos de los ejes de la conversación. El mandatario aseguró que gobernar con solo siete concejales una corporación de veinticinco ediles y ocho grupos políticos «resultó ser mucho más fácil de lo que uno puede pensar». Sus recetas: «Ser muy flexible, dialogar mucho y pensar que ese es el modelo, que no hay otro», si bien aclaró que para alcanzar acuerdos políticos «es importante que la otra parte quiera participar».

El regidor habló sobre las singularidades del concejo y su enorme potencial económico

Sobre las discrepancias existentes con Somos Siero e IU, el socialista afirmó que «forma parte de las peculiaridades de Siero». Se mostró convencido de que un pacto de los tres partidos de la izquierda «nos hubiese conducido a una situación mucho peor», aunque no renuncia a sumar sus apoyos en el futuro. Destacó la «buena relación» con Foro y la facilidad de pactar con los grupos minoritarios de PVF y Pinsi, «porque no están sujetos a un partido que les marque pautas y estrategias, y eso les da libertad». Sin renunciar a la propia ideología, el regidor defendió aplicar un pragmatismo político: «Prefiero resolver cuestiones, aunque no sea de una manera perfecta como si fuese libre o autónomo, sino de la forma que las circunstancias nos permitan». Y confesó que le gustaría que ocurriera lo mismo en otros ámbitos supramunicipales: «La política es llegar a acuerdos».

De la situación de los polígonos industriales de Siero, dijo que «gozan de cierta salud y con una actividad razonable, aunque aspiramos a más». Y de las grandes superficies comerciales comentó que buscan ubicaciones «rentables» y que para el Ayuntamiento suponen creación de empleo e ingresos cuantiosos vía impuestos.

Sobre la nueva revisión del Plan General Municipal de Ordenación (PGMO) de Siero, García subrayó que se trata de «adaptar a la realidad» un documento elaborado en su momento con otras perspectivas, «y que nos permita ser más competitivos para captar población o inversiones». Y añadió que la administración debe colaborar con los inversiones «y no convertirse en una carrera de obstáculos».

Economía «muy saneada»

El regidor aseguró que el Ayuntamiento de Siero tiene una situación económica «muy saneada», con un nivel de endeudamiento que fluctúa entre el 15 y el 20%, cuando se permite hasta un 75%. Lo achacó «al buen trabajo de muchos años, conteniendo la deuda y sin mermar las inversiones, porque tampoco somos un banco». Y avanzó que el ejercicio 2017 -con un presupuesto consolidado de 49 millones- podría cerrarse con unos 2,5 millones de superávit, aunque no quiso adelantar posibles inversiones hasta negociar con el resto de grupos. Calificó como «equilibrado» el presupuesto de 2018 y destacó los ocho millones para sanear la zona rural.

Valoró que se hubiera convocado una oferta pública de empleo «después de muchos años». Y aseguró que el proceso de modernización de la administración «es imparable» y permitirá optimizar recursos y dar un mejor servicio a los ciudadanos, aunque apeló a «un cambio de mentalidad». Otra peculiaridad del concejo es la urbanización de La Fresneda, de la que ensalzó su nivel de servicios y el instituto como principal demanda. Y de Lugones comentó que valorará la continuidad de la zona azul cuando finalice el contrato.

Es partidario de «repensar el modelo de financiación municipal y las competencias, porque los ayuntamientos somos como la Infantería, siempre en primera línea». Y el proyecto del área metropolitana le parece «de obligado cumplimiento» para dar respuesta a los grandes retos. Defiende así haber empezado por un plan de movilidad, «porque todo el mundo está de acuerdo y puede servir de lanzadera». Admite que será difícil avanzar en período preelectoral y legitimó que el consejero Fernando Lastra haya conseguido una foto con seis alcaldes: «No nos tiene que asustar que alguien quiera rentabilizarlo políticamente», dijo.

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