San Antón bendice a las mascotas en Lugones

Joaquín Manuel Serrano bendice al gallo Jorge y a la gallina Lucía, de Jorge Julio Cabal. / FOTOS: P. NOSTI
Joaquín Manuel Serrano bendice al gallo Jorge y a la gallina Lucía, de Jorge Julio Cabal. / FOTOS: P. NOSTI

Vecinos de la localidad y de otros puntos de Asturias piden al santo una vida plena y larga para sus animales | La festividad de las mascotas congrega a dueños de perros, gatos, gallinas y hasta caracoles en el parque de la parroquia de San Félix

MARCOS GUTIÉRREZ LUGONES.

Pese a que la jornada de ayer en Lugones comenzó gris y desapacible, tal pareció que el propio San Antón, patrón de los animales, puso todo de su parte para que a mediodía en la iglesia de San Félix las nubes no descargaran sobre todas las personas que acudieron a la tradicional bendición de las mascotas. No solo los vecinos de Lugones se acercaron al parque de la parroquia, sino que también gente de fuera llevó a sus animales para pedir a San Antón que les diera salud y felicidad.

Ese fue el caso, por ejemplo, de Marisa Fernández, que llevó desde Corvera a su gato Toñín para que el párroco Joaquín Manuel Serrano le bendijera. «Es la primera vez que venimos», indicó, y pidió «que tenga salud» en lo que le queda de vida. Vicente García se acercó a San Félix con su perro Noa. «Vivimos en Avilés y el año pasado lo hicieron allí, pero este año no nos hemos enterado. Entonces, como vimos por Facebook que estaba la bendición de Lugones, lo trajimos; solo pedimos que nos dure mucho y que esté sano», indicó.

Lourdes Dos Santos sujetaba en brazos a su trémula perra Julieta. «Vengo todos los años», recalcó. «Pido que dure y que no esté malina, porque ya tiene once añinos», indicó. No cabe duda de que el vínculo que se crea entre los niños y sus mascotas es más firme y entrañable, si cabe, que en el caso de los adultos. Lara e Irene pidieron exactamente lo mismo para sus hámsters, Toby y Alvin; es decir, «que nunca mueran y que sean felices». Sara llegó al parque de la iglesia con su caracol, Gary, para el que también pidió una existencia larga y feliz a su lado.

Con algunos años más, pero con la ilusión de un niño, Jorge Julio Cabal Rodríguez transportó en una práctica cesta a su gallo Jorge y a su gallina Lucía. Este fue «el primer año» que este vecino de El Carbayu e integrante del coro de la iglesia trajo a sus animales a la bendición por San Antón. «Tengo doce gallos y seis gallinas y no las puedo traer a todas; estos dos son los más gamberros del gallinero y los traje a ver si suavizan un poco», comentó divertido. Asimismo, le pidió al patrón de los animales «que pongan mucho, porque voy a dedicarme a la cría de pitos y pitas de corral; también pedí que canten por la mañana, por lo mucho que alegra la aldea».

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