Los arrendatarios del Llagar El Quesu tendrán que pagar 300.000 euros a los empleados

El Llagar el Quesu, de Bobes, cerrado el año pasado.
El Llagar el Quesu, de Bobes, cerrado el año pasado. / S. S. MARTÍN

El TSJA da la razón a la dueña del restaurante y obliga a la sociedad que se hizo cargo del negocio a indemnizar a dieciocho trabajadores

J. C. D. SIERO.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) acaba de condenar a la sociedad Llagar El Quesu S.L. -arrendataria del restaurante homónimo de Siero cerrado el año pasado- a abonar los 300.000 euros de indemnizaciones a sus dieciocho empleados. El falló revoca las sentencias de varios Juzgados de lo Social de Oviedo, que condenaban a la dueña del establecimiento a afrontar esas indemnizaciones, por lo que presentó un recurso ante el TSJA, que ahora le da la razón.

Con fecha 31 de octubre de 2016, la sociedad arrendataria de este conocido restaurante de la parroquia de Bobes decidió poner fin al contrato y le comunicó a la propietaria, Oliva Menéndez Prado, que le dejaban a su cargo los dieciocho trabajadores fijos de la plantilla. Sin embargo, la dueña se negó a asumir esa carga y se inició un litigio con el negocio ya cerrado. Los trabajadores presentaron demandas en diferentes juzgados de lo Social de Oviedo, tanto contra la propiedad como contra la empresa arrendataria, que actualmente está tramitando su liquidación como sociedad mercantil.

En total fueron ocho demandas por despido improcedente tramitadas y en todas ellas Llagar El Quesu, S.L. argumentó que, al tratarse de un arrendamiento de industria, debía ser la propietaria quien se hiciera cargo de los dieciocho trabajadores. Por su parte, la dueña alegó que no le era posible reanudar la explotación del negocio, y que ni ella, ni su marido fueron nunca empresarios, ya que antes de 1977 era un pequeño negocio familiar que no tenía trabajadores ajenos.

Oliva Menéndez fue condenada por los juzgados de lo Social de Oviedo a abonar indemnizaciones a los trabajadores por importe de unos 300.000 euros, fue entonces cuando presentó un recurso en suplicación ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. El TSJA ha tumbado todas las sentencias anteriores, la última del pasado 11 de julio de 2017; absuelve a la propietaria y condena únicamente a la sociedad arrendataria a afrontar el importe de todas las indemnizaciones a sus trabajadores.

En sus orígenes, este establecimiento fue explotado como un llagar de sidra por los padres de Oliva Menéndez y, más adelante, por Oliva Menéndez y su marido. Y en el año 1977, el restaurante fue arrendado a dos socios, que habían regresado como emigrantes de la Argentina y se especializó como asador. Dos décadas después, estos arrendatarios constituyeron la sociedad mercantil Llagar El Quesu, S.L., que siguió con la explotación del negocio hasta el año pasado, cuando decidió poner fin a su vinculación contractual.

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