Asincar estudia alargar la conservación de la carne con altas presiones

Los técnicos Bruno de Lucas, Laura Clemente, Natalia Prado y Lorena Uzquiza, ayer, antes de sus ponencias. /  SUSANA SAN MARTÍN
Los técnicos Bruno de Lucas, Laura Clemente, Natalia Prado y Lorena Uzquiza, ayer, antes de sus ponencias. / SUSANA SAN MARTÍN

El proyecto Aphscast, financiado por el Idepa, permitirá testar si esta tecnología aumenta la vida útil de los alimentos

LYDIA IS NOREÑA.

El Centro Tecnológico Agroalimentario ASINCAR, con sede en Noreña, está inmerso en la fase final del proyecto Aphcast, una iniciativa financiada por el Idepa, a través de Fondos Feder, que analiza el procesado de alimentos por altas presiones hidrostáticas. El tecnólogo Bruno de Lucas fue el encargado de presentar ayer la evaluación en los productos cárnicos asturianos durante una jornada sobre tecnologías innovadoras de conservación de alimentos enmarcada dentro del VIII Ciclo de Jornadas Gratuitas de la Industria Agroalimentaria.

«Estamos testando esta tecnología en productos de varias empresas para comprobar si alarga su vida útil, aún estamos en fase de desarrollo, pero las expectativas son bastante buenas», explicó. «Sobre todo hacemos hincapié en productos que requieren formatos pequeños, por ejemplo los que hay que lonchear o trocear porque tienden a estropearse primero», añadió. Asimismo, de Lucas indicó que aplicar este tipo de conservación permitirá producir alimentos con menos aditivos, una de las principales demandas de los consumidores y también ampliar los destinos para su comercialización sin ver limitada su calidad.

Productos con menos aditivos

En el transcurso de la jornada se habló también de la importancia de los procesos de conservación combinados y las alternativas de procesado mínimo de alimentos. Asimismo, se vieron las nuevas tecnologías de conservación basadas en el retraso y prevención del crecimiento microbiano para el incremento de la vida útil.

En este sentido, participó como ponente Natalia Prado, responsable de laboratorio de Asincar, que habló de la bioconservación como estrategia. «Hay un interés creciente por parte de la industria por aumentar la vida útil de los alimentos y a la vez, también los consumidores demandan cada vez productos más frescos y con menos aditivos», expuso.

Por su parte, Laura Clemente, técnico de aplicaciones de la empresa Hiperbaric, y Lorena Uzquiza, técnico comercial, dieron a conocer las oportunidades del procesado por alta presión en la industria alimentaria. Su organización es líder mundial de equipos de procesado por altas presiones y señalaron que «esta tecnología permite conservar los alimentos y mantener su calidad nutricional y organoléptica».

Al igual que Prado, hicieron hincapié en las nuevas tendencias del mercado, «dirigidas a productos más frescos, más naturales y menos procesados» y explicaron que en Estados Unidos ya existe un gran mercado que también está creciendo en Europa. «En España aún hay que incidir en educar al consumidor, a día de hoy el reto es dar a conocer esta tecnología», apuntaron.

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