Bimenes llora a 'Mable, el de Melendreros', «un hombre al que imitar»

Un momento del funeral por Amable Vallina en la iglesia de San Emeterio, en la parroquia yerbata de Piñera. /  SUSANA SAN MARTÍN
Un momento del funeral por Amable Vallina en la iglesia de San Emeterio, en la parroquia yerbata de Piñera. / SUSANA SAN MARTÍN

Sus allegados destacan el cuidado y el respeto por la naturaleza de los que el nonagenario hizo gala y le rendirán homenaje con la plantación de 97 texos

LYDIA IS PIÑERA (BIMENES).

Maximiliano Amable Vallina, más conocido por 'Mable, el de Melendreros', solía bromear acerca de su longevidad. «Estamos hechos de la misma savia», decía comparándose con los texos, considerados sagrados en la cultura tradicional y que se habían convertido en una parte fundamental de su vida.

Había perdido la cuenta de cuántos salieron de la madre texa que crece junto a su casa, pero prometió seguir plantándolos «hasta dejar de respirar» y cumplió a rajatabla. El miércoles, una gripe complicada con una neumonía se llevó a Mable. Tenía 97 años. Ayer, en su funeral, sus allegados se consolaban sabiendo que «estará presente en los texos» y reconocían su devoción por la naturaleza, a la que todos los días le dedicaba buena parte de su jornada.

«Siempre me acordaré de su optimismo, su bondad, su generosidad, su firmeza y esa sonrisa pícara que tenía», señaló Ana López, de Amigos del Texu. Se conocieron hace casi una década y reconoció haber quedado «marcada». Porque 'Mable' tenía ese halo mágico de los personajes de los cuentos, tenía un poco de druida y mucho de sabio. Hacía que charlar con él siempre valiese la pena. «Es merecedor de su sobrenombre, 'El señor de los texos', no hay mejor palabra para definirlo, todos deberíamos ser como él», señaló López.

También José Manuel Francisco Fueyo, párroco de Bimenes, destacó su labor de defensa y cuidado de la naturaleza. «A este tipo de hombres no solo tenemos que elogiarlos, tenemos que intentar imitarlos», apuntó.

Por su parte, el alcalde yerbato, Aitor García Corte -que no pudo acudir al funeral por encontrarse en Madrid-, aseguró que «son unos días muy tristes para Bimenes porque era un persona muy especial, era muy querido». Asimismo, recordó que la iniciativa que estaba en marcha para plantar 97 texos -uno por cada año- en una finca del concejo continuará adelante a modo de homenaje póstumo.

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